Al menos seis personas han muerto y centenares han resultado heridas en dos explosiones producidas frente a dos comisarías en Turquía. Los fallecidos se reparten entre la explosión producida en la central de polícia de la ciudad de Elazig, donde han muerto al menos tres.

Horas antes, dos civiles y un policía resultaban muertos y 73 personas más resultaron heridas en un atentado con coche bomba, atribuido al grupo armado PKK y ocurrido anoche, contra una comisaría de policía en la provincia suroriental de Van, informaron este jueves las autoridades.

Entre los heridos hay 20 agentes de policía, mientras que numerosas viviendas resultaron dañadas, según el Gobernador de la provincia, Ibrahim Tasyapan, citado por la agencia semipública Anadolu.

El atentado, cometido a las 23.00 hora local del miércoles (21.00 horas en España), fue atribuido al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que el pasado lunes perpetró otro ataque en la provincia suroriental de Diyarbakir, con el resultado de ocho muertos.

Tras el atentado de anoche, la policía detuvo a un supuesto miembro del PKK, de quien se sospecha que dejó el coche bomba frente a la comisaría, indicó Anadolu.

La policía interroga este jueves al sospechoso, al tiempo que las fuerzas de seguridad han puesto en marcha una operación para atrapar a otros responsables del atentado.

Unos 600 policías y soldados turcos muertos en atentados

Las fuerzas de seguridad turcas sufren ataques casi diarios del PKK tras el fin de un alto el fuego unilateral por el fracaso de las conversaciones de paz con el Gobierno en julio de 2015.

Alrededor de 600 policías y soldados han muerto en atentados desde entonces.

El PKK, clasificado como terrorista por Turquía, la Unión Europea y EEUU, emprendió en 1984 una lucha armada contra el Estado en demanda de más autonomía para los más de 12 millones de kurdos que viven en el país.