La empresa Santander Sugar, creada en Belice por el ya fallecido empresario lebaniego José María Rodríguez Briz, ha cumplido este martes el "sueño" de su fundador y su familia, al desembarcar 6.000 toneladas de azúcar crudo de la primera cosecha generada por la compañía en el país centroamericano en el Puerto de Santander, haciendo, a su vez, que éste recupere un tráfico perdido hace algunos años.

"Es un sueño hecho realidad", ha reconocido uno de los hijos del empresario en el homenaje a Rodríguez Briz celebrado este martes en el Puerto coincidiendo con la llegada de este primer envío de azúcar de Santander Sugar al Puerto de Santander, a donde ha llegado a bordo del buque SCL Bern por la empresa cántabra Cobasa Grupo Logístico (Grupo GOF) con la colaboración de Nueva Comercializadora Azucarera.

El destino de ese envío de azúcar serán las plantas de refinado de Azucarera Española en Burgos, Valladolid y Zamora.

Tanto en el acto como en declaraciones posteriores a los medios de comunicación, el presidente de la Autoridad Portuaria de Santander, Jaime González, ha destacado la importancia de la llegada de estas 6.000 toneladas de azúcar y lo ha llegado a calificar como una "perla" en un marco en que la evolución de los graneles, dentro de los que se encuadra el azúcar crudo, ha sido "negativa" en el primer semestre del año en el Puerto.

LA META: UNA PRODUCCIÓN DE 100.000 TM ANUALES EN TRES AÑOS

Y es que, según ha dicho González, los "planes" que tiene la familia propietaria de Santander Sugar es que el acuerdo con Azucarera Española siga en el futuro, lo que haría que el Puerto se beneficiara de un tráfico "continuado", incluso mensual, que iría creciendo en toneladas de forma "progresiva" a lo largo de los próximos años.

La viuda y los hijos del empresario fallecido han avanzado que en este primer año de cosecha se espera una producción de 18.000 toneladas, una cifra que el año que viene se espera que se sitúe en torno a las 40.000 o 50.000 toneladas y que esté en tres años en las 100.000.

La viuda del empresario, Irma González, ha asegurado en el homenaje que el "ingenio" azucarero que tiene la empresa está "todavía en los principios" y confía en su capacidad de ser mayor.

En la actualidad, el grupo empresarial tiene 9.000 hectáreas en propiedad, de las que 7.000 están dedicadas a la caña de azúcar. Además, trata de potenciar que los vecinos de la zona también cultiven esta planta. Emplea a unos 800 trabajadores en Belice -país que, según la viuda, les "abrió las puertas" para poner en marcha esta actividad- más otros en Guatemala.

González se ha mostrado "muy contento" por la llegada de este envío y las perspectivas de futuro y ha dado la "bienvenida" a esta familia a la que -ha dicho el presidente del Puerto- es "su casa".

A partir de ahora, desde el Puerto se va a hacer un "seguimiento cercano" para ver la "voluntad" y las "posibilidades reales" de continuar con ese tráfico e intentará que Azucarera Española se "incline" por el azúcar de Santander Sugar y por el Puerto de Santander para que siga llegando a él.

Con la llegada de este barco, el Puerto de Santander recupera el tráfico de azúcar, que había perdido hace aproximadamente tres años en detrimento del Puerto de Bilbao.

En el homenaje, José Rafael Rodríguez y David Fernando Rodríguez, hijos de este empresario natural de Pido (Valle de Liébana) que emigró a finales de la década de los 50 hacia Guatemala, han agradecido la acogida y ha asegurado que hoy es un "gran día" por haber "cumplido el sueño" de su padre y de la familia.

Y es que, según se ha explicado en el acto, Rodríguez Briz siempre tuvo como "deseo" crear un "enlace empresarial" entre Santander y Belice.

Han reconocido que ha sido un proyecto con dificultades para ponerlo en marcha pero que ha podido salir adelante con "mucho trabajo, buena voluntad e ilusión", valores que han resaltado de su padre fallecido.

Estas virtudes también han sido destacadas por su viuda, que, irónicamente, ha señalado que el "único defecto" de su marido fue el ser "demasiado trabajador".

Irma González conoció al que luego fue su marido en Guatemala, cuando el empresario puso su pequeña ferretería en un local próximo al que ella tenía un almacén. Posteriormente, y ya como marido y mujer, tras 25 años dedicados a la ferretería, el empresario comenzó a dedicarse a la compra, recuperación y venta de parcelas para el cultivo e inició su trayectoria como productor.

Ahora, tanto la mujer como los hijos del empresario quieren "seguir su ejemplo" y su "legado", para lo que han pedido también la ayuda de los bancos españoles, como el Banco Santander.

Precisamente, en el homenaje ha habido representantes del Santander, así como del Puerto y del Ayuntamiento de Santander.

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