Banc Expropiat
Los Mossos d'Esquadra entraron en el Banco Expropiado para desalojar a cinco okupas que lograron volver a entrar en el local. EFE

Los okupas del autodenominado Banc Expropiat de Barcelona, que causaron varios disturbios tras ser desalojados en mayo pasado de una antigua oficina bancaria cuyo alquiler les pagó durante un año el exalcalde Xavier Trias (CiU), se han instalado en un nuevo edificio en el barrio de Gràcia.

El colectivo ha informado este martes en sus redes sociales de que la okupación de este nuevo local se produjo el pasado viernes, 12 de agosto, y les servirá ahora de sede provisional, que abrirán con motivo de la Fiesta Mayor de Gracia, una vez transcurrido el tiempo mínimo que impide un desalojo exprés por parte de la policía.

"Hemos decidido asegurarnos que pasa el tiempo necesario para que la policía no tenga el argumento legal de desalojarnos en 72 horas, sino que tenga que abrir un proceso legal que, por la burocracia que implica, obliga a que pase todo el mes de agosto y así evitar que se produzca ningún conflicto durante estos días", apuntan los miembros de Banc Expropiat en un comunicado colgado en su web.

Los Mossos d'Esquadra desalojaron el pasado 23 de mayo el Banco Expropiado, una antigua oficina bancaria okupada en 2011, lo que convirtió las callejuelas del barrio de Gràcia -que estos días afronta su popular y multitudinaria fiesta mayor-, en escenario de disturbios durante tres noches consecutivas.

Será una sede provisional

En vísperas de las últimas elecciones municipales de 2011, el exalcalde de Barcelona Xavier Trias (CiU) acordó pagar el alquiler de 65.500 euros anuales a los okupas del Banco Expropiado e incluso abonó a cargo del erario público el contrato de arrendamiento, el IBI y la tasa de basura, si bien Ada Colau rechazó prorrogar el contrato de alquiler cuando llegó a la alcaldía.

La intención de los integrantes del Banc Expropiat es convertir el nuevo espacio que han okupado, cuya ubicación no detallarán hasta este miércoles por la noche, en una sede provisional para reunirse, almacenar objetos y continuar con su labor de difusión de sus actividades, si bien en las redes sociales ya han dejado claro que no se convertirá en el espacio en el que pretenden continuar con su proyecto.

"No lo será por muchas razones, tanto porque físicamente el nuevo espacio no reúne las condiciones de tamaño mínimas que el proyecto necesita para desarrollarse, como porque nosotros todavía tenemos la viva convicción de regresar al espacio en el que estábamos", sostienen los okupas.

En este sentido, advierten de que regresar al edificio del Banco Expropiado, situado en la Travessera de Gràcia de Barcelona, "no se tiene que entender simplemente como la pugna por un espacio físico" sino que representa la lucha contra la "especulación" de Gràcia, que creen que debe ser una prioridad impedir que el promotor inmobiliario que compró el local se lo quede.

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