En declaraciones a Europa Press después de encabezar este jueves un acto de homenaje en la plaza de la Pau de la localidad por el aniversario del suceso, Sylla ha dicho que ve motivos suficientes para que se pueda reabrir la causa, pero, de momento, no puede presentar un recurso extraordinario de casación ante el Tribunal Supremo (TS).

Considera que testigos protegidos del caso -que estaban en una cafetería de la plaza cuando su hermano se precipitó por el balcón del piso de la calle Sant Jordi- mintieron ante el juez: "No sé qué interés tenían, pero es muy grave", ha valorado sobre la versión de ellos de que se cayó solo.

También tiene dudas sobre la ubicación de los policías en el piso durante la intervención, en la misma línea que el miércoles se pronunció la Red Española de Inmigración y Ayuda al Refugiado que cree que el proceso judicial estuvo "plagado de contradicciones".

"No sabemos con certeza ni el número de mossos que entraron en la habitación, ni los que estaban en el balcón en el momento en que Mor Sylla se precipitó al vacío ni tampoco ningún tipo de dato del acta del secretario judicial, que nunca fue llamado a declarar", criticó la asociación en un comunicado.

El hermano del fallecido lamenta especialmente que su sobrina, de tres años, se haya quedado sin padre, y por ello le gustaría intentar la vía administrativa para conseguir una indemnización que ayude a su sobrina.

EL ARCHIVO DE LA CAUSA

En septiembre, el titular del Juzgado de Instrucción 4 de Tarragona, Joaquín Elías Gadea, sostuvo que, aunque le resultaba imposible describir qué había exactamente, no tenía indicios que permitiesen "la incriminación de los agentes"; luego, la Audiencia de Tarragona confirmó el sobreseimiento del caso.

La muerte de Sylla derivó en agosto de 2015 en disturbios en las calles del municipio tras extenderse entre amigos y conocidos del fallecido que la muerte podría haber sido provocada por los agentes.

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