Universo
Universo. Archivo

El Departamento de Energía de Estados Unidos ha aprobado un proyecto del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley que hará trabajar a una red conjunta de 5.000 robots en la investigación de la materia oscura.

El dispositivo, denominado DESI (Dark Energy Spectroscopic Instrument) será instalado en tierra firme, y tiene como principal objetivo construir el mapa 3D del universo más extenso hasta la fecha.

DESI comenzará a trabajar el próximo año, aunque las primeras observaciones tendrán que esperar hasta 2019. Se ubicará en Tucson, Arizona, en el interior del telescopio Nicholas U. Mayal del Observatorio Nacional de Kitt Peak.

Robots diminutos para el estudio del universo


Los 5.000 mini-robots, con un tamaño aproximado de un dedo de diámetro y una longitud de 25 centímetros, se encontrarán insertados en una malla que enviará la luz que captarán de 35 millones de estrellas y galaxias. Trabajarán además con cuásars, fuentes de energía electromagnética vinculadas a agujeros negros.

Dicha luz será enviada a unos cables de fibra óptica que se completa con diez espectómetros, unos dispositivos que determinan la longitud de onda de la luminosidad que reciben.

Con esta conexión de robots se busca conocer la materia oscura y la expansión del universo, para lo que se estudiarán las propiedades de los elementos celestes y su movimiento relativo respecto a la Tierra, lo que podría revelar los sucesos ocurridos hace 11.000 millones de años.

Según Daniel Eisenstein, uno de los portavoces del proyecto, "el mapa revelará patrones resultantes de la interacción de presión y gravedad en los primeros 400.000 años tras el Big Bang, lo que nos servirá para estudiar la expansión del universo".

En el proyecto colaboran unos 300 científicos e ingenieros, y capturará 10 veces más información que el Baryon Oscillation Spectroscopic Survey (BOSS), su predecesor en el estudio de la materia oscura.