Madrid (izda.) y Algar (dcha.), durante la visita al centro de conservación
Madrid (izda.) y Algar (dcha.), durante la visita al centro de conservación EUROPA PRESS/JUNTA DE ANDALUCÍA

En este centro se mantienen dos peces, el salinete y el fartet, que frecuentan arroyos costeros, el primero el área atlántica y el segundo el área mediterránea. El salinete fue recientemente diferenciado genéticamente del fartet y actualmente hay menos de diez poblaciones en el mundo. La fragmentación y degradación de su hábitat es el principal hándicap sobre estas especies, que están catalogadas como 'En peligro de extinción'.

Durante el año 2015, un total de 1.250 ejemplares de fartet y salinete procedentes de cultivo han sido reintroducidos en arroyos de las provincias de Cádiz y Almería con objeto de aumentar su rango de distribución y reforzar poblaciones ya existentes.

Asimismo se ha iniciado la optimización de instalaciones preexistentes como una balsa de riego del Jardín botánico de Nerja para la generación de núcleos de conservación 'ex situ', que constituyen una de las principales estrategias del Plan de recuperación.

Según ha informado el director general de Gestión del Medio Natural y Espacios Protegidos, Javier Madrid, estos trabajos arrancaron de 2012 cuando la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio aprobó el Plan Recuperación y Conservación de peces e invertebrados de medios acuáticos epicontinentales, que aglutina y coordina las medidas de actuación sobre diversas especies amenazadas en Andalucía.

Una acción común en todos estos planes, y fundamental para la recuperación de las especies, es la conservación en centros de cultivo para preservar las singularidades genéticas existentes y producir ejemplares para su reintroducción en las áreas potenciales previamente definidas. Para ello se ha constituido una red de dos centros de conservación 'ex situ' situados en Granada y Córdoba.

OTRAS ESPECIES

Otra especie con la que se trabaja es el Blenio o Pez Fraile ('Salaria fluviatilis'), catalogada como 'Vulnerable' y de la que actualmente solo se conocen siete poblaciones en Andalucía. Se trata de una especie bentónica (se mueve por el fondo o lecho de los ríos), de entre 12 y 15 centímetros de longitud, y que debe su nombre a la forma en que sitúa las aletas pectorales sobre el lecho con una cresta en la cabeza.

Su cultivo se ha logrado con una notoria supervivencia durante los dos últimos años siendo un hito pues en cultivo intensivo apenas existían resultados previos en este sentido. Durante 2016 se han iniciado las primeras reintroducciones y está previsto producir masivamente esta especie en el futuro.

Igualmente, la almeja de río ('Unio gibbus'), se encuentra actualmente una única población en el mundo situada en Cádiz. Su cultivo es extremadamente complejo ya que producen larvas denominadas gloquidios, que se fijan a las branquias de peces que actúan como especies hospedadoras, donde desarrollan el resto del ciclo de crecimiento. Actualmente se realizan ensayos para cerrar el ciclo de dicha especie.

Por último, durante el año 2015, cerca de 61 kilos de angulas fueron engordadas en el centro para su reintroducción en el río Guadalquivir en áreas donde la especie ha ido desapareciendo por los obstáculos, como presas.

Madrid ha indicado que la Consejería de Medio Ambiente viene desarrollando diversos programas "para determinar las áreas potenciales para reintroducir estas especies, que son aquéllas donde previamente existía la especie, y las causas de su extinción, siguiendo criterios de la Unión internacional de Conservación de la naturaleza, además del asesoramiento de diversos grupos de investigación de varias Universidades y el CSIC".

ACTIVIDAD DEL CENTRO

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, a través del Plan de recuperación y conservación de peces e invertebrados acuáticos epicontinentales, desarrolla en el Centro de Cría de Peces Amenazados de Los Villares la cría en cautividad de diversas especies amenazadas de peces de ríos de toda Andalucía.

Este trabajo ha hecho posible tener desarrollados protocolos de cría en cautividad de especies en peligro de extinción, como el salinete y el fartet, y haber cerrado el ciclo del blenio (especie vulnerable) y que nunca antes se había podido desarrollar su cría de modo intensivo.

Por otra parte, disponer de un 'stock' de reproductores permite no solo el reforzamiento de poblaciones naturales o la reintroducción en el medio de la especie, sino también la posibilidad de crear una red de reservas genéticas de estas especies mediante la liberación de ejemplares de esta especie en albercas y charcas de fincas públicas o privadas con convenio.

La Junta ha iniciado esta actuación en el Jardín Botánico de la Consejería de Medio Ambiente en Málaga, y está estudiando realizar introducciones en fincas privadas con convenio con la Consejería, tales como campos de golf y parques zoológicos.

Estas reservas genéticas permiten disponer de un reservorio adicional de ejemplares de estas especies con el que en caso necesario poder obtener reproductores para el centro de cría o incluso poder cada cierto tiempo obtener individuos con los que reforzar las poblaciones naturales.

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