En una rueda de prensa celebrada este jueves, la diputada de MÉS, Margalida Capellà, ha comentado que "no es una iniciativa contra los turistas ni contra los británicos, es una iniciativa contra el turismo de borrachera, que puede afectar a la seguridad de los vuelos y por descontado al malestar de los pasajeros, que tienen que coincidir en un espacio cerrado con personas que ya van borrachas cuando suben o que siguen bebiendo en los aviones".