La vicepresidenta de Sinpromi, Coromoto Yanes, -empresa encargada de estas contrataciones- ha destacado el "esfuerzo realizado para facilitar empleo a las personas con discapacidad ya que se trata de un colectivo que tiene especial dificultad para ser insertado en el mercado laboral".

De estos 244 nuevos contratos, 118 corresponden a personas con discapacidad física y sensorial, 93 a personas con problemas de salud mental y 33 a personas con discapacidad intelectual.

Asimismo, la mayor proporción de contratos proceden del sector servicios y hostelería mientras que el resto se distribuyen en puestos como auxiliar administrativo, conductor, peón forestal, ayudante de cocina, recepcionista, cristalero, conserje y mantenimiento, entre otros.

En cuanto a la duración de los contratos, el 91 por ciento fueron temporales, mientras que el 9 por ciento restante fueron empleos fijos aunque, si distinguimos entre sexos, el 53 por ciento de los contratados en los seis primeros meses del año fueron hombres frente al 47 por ciento de mujeres.

Por último, en lo referente a la inserción laboral de personas con discapacidad por problemas de salud mental, el grupo de psicólogos que forman los Equipos de Apoyo Individualizados al Empleo de Sinpromi (EAIE), trabajan en red con los servicios sanitarios de salud mental para la integración al trabajo, proporcionando un apoyo constante antes y después de su incorporación laboral.