Cartel del evento
Cartel del evento EUROPA PRESS/PARQUE PERIURBANO LOS VILLARES

En una nota, el parque indicó en su momento que el fenómeno astronómico, provocado al pasar la Tierra por la estela que deja cada 133 años el cometa 'Swift-Tuttle', ya concentró el año pasado a cientos de visitantes que aprovecharon en Los Villares la condición de Reserva 'Starlight' de Sierra Morena para el avistamiento del cielo nocturno.

Además, muchos de ellos participaron en las sesiones de visitas guiadas con actividades complementarias, como la visita al Centro de Recepción de Visitantes, el Centro de Interpretación de los Espacios Naturales de Córdoba o una actividad de senderismo nocturno por el Sendero Botánico.

Al respecto, y según explicó el gerente de Domus Beticae, empresa cogestora de las actividades y equipamientos del parque, Valeriano Cassani, "el 80 por ciento del cupo de las sesiones guiadas, del jueves al sábado, ya está cubierto este año desde hace días, lo que ha llevado a la organización a plantearse aumentar las visitas guiadas", y agregó que "siempre nos sorprende el interés y el cariño que la naturaleza despierta en los cordobeses, pero este año está siendo especial con las Perseidas".

Aunque el parque está abierto a todo visitante, para la actividad guiada este año se cuenta con un invitado especial, el fotógrafo de la naturaleza y educador ambiental cordobés Alfonso Roldán. La actividad tiene como eje la explanada frente al Centro de Visitantes, que para la ocasión reduce sus luces evitando en lo posible la contaminación lumínica sin dejar de atender a los usuarios.

La máxima cadencia de estrellas fugaces, que en un año normal en los cielos excepcionalmente limpios es de 100 por hora, es este verano de 500 meteoros de media justo la noche del jueves al viernes en las zonas más despejadas de Europa, aunque el fenómeno podrá disfrutarse también en noches sucesivas.

Las popularmente conocidas como 'Lágrimas de San Lorenzo' son el resto del cometa 'Swift-Tuttle' que con cada órbita de 133 años va desintegrándose al acercarse al sol, dejando materiales que, apenas mayores de la cabeza de un alfiler, entran en la atmósfera de la Tierra convirtiéndose en plasma con una temperatura en torno a 5.000 grados centígrados en una fracción de segundo y a 180 kilómetros de altura.

Para concluir, Cassani afirmó que "quizá más importante que el número de estrellas fugaces que al final se logren ver es ese momento en sí mismo en el que se disfruta de la naturaleza, de la tierra y del cielo, en una noche especial y junto a personas especiales".

Consulta aquí más noticias de Córdoba.