Más de de 80 incendios continúan activos en Portugal, una situación preocupante sobre todo en la isla de Madeira, donde el balance de víctimas se ha elevado a cuatro tras la muerte de un herido grave cuando estaba siendo trasladado al hospital, según ha informado este viernes la cadena de radio Antena 1 Madeira. Otras tres personas fallecieron el jueves en el incendio de Funchal, que provocó el desalojo de un millar de afectados y la hospitalización de 300 personas.

Según los datos oficiales, hasta el momento los incendios forestales han calcinado más de 80.000 hectáreas en los 12 primeros días de agosto, más que en los años de 2008 y 2015. Esta situación, que ha provocado la detención de una treintena de personas, ha causado pérdidas de hasta 55 millones de euros en Madeira, con más de 200 viviendas y edificios destrozados, aunque son cifras provisionales.

El presidente de la Liga de los Bomberos en Portugal, Jaime Marta Soares, por otro lado, denunció este viernes "una oleada terrorista organizada" pues, según sus cálculos, el 98% de los casos de incendios forestales en el país son intencionados. "Hay una oleada terrorista debidamente organizada. No sé de dónde viene, qué intereses tiene, pero que existe, existe", dijo al término de una audiencia con el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa. Según Marta Soares, de ese 98% de origen humano, el 75% tiene carácter delictivo, sin precisar con qué motivaciones (económicas, personales).

En todo Portugal, continúan activos 85 incendios, de los cuales siete son de grandes proporciones, localizados todos en el norte, en los distritos de Aveiro (cuatro), Viana do Castelo, Vila Real y Oporto. El de Águeda (Aveiro), que cumplió su cuarto día activo, concitó el mayor número de combatientes, casi 400, además de 120 vehículos terrestres y tres medios aéreos. También en Aveiro, unos 300 bomberos y tres aviones luchan contra las llamas en el municipio de Arouca, con un fuego activo desde hace cuatro días.

El peligroso fuego en Caminha (Viana do Castelo, muy cerca de la región española de Galicia) entró en proceso de resolución. En Funchal, la capital de Madeira arrasada por las llamas donde han muerto tres personas, aún había focos activos, pero de menor dimensión que los días anteriores, mientras que en Calheta, cerca de la capital, también había un incendio por controlar.

Portugal cuenta con los refuerzos aéreos Canadair procedentes de España (dos), Marruecos (dos), Italia (uno) y, próximamente, con dos anfibios Beriev Be-200 procedentes de Rusia.

Una treintena de detenidos

Este jueves, la Policía Judicial (PJ) de Portugal ha elevado a 30 los arrestados por avivar fuegos durante este año, la mayoría varones entre los 20 y los 35 años y desempleados o con trabajos precarios. Uno de los detenidos ha sido el pirómano que causó el trágico incendio de Funchal. Identificado por los medios como Paulo Gonçalves, este joven de 24 años, desempleado y con antecedentes de alcohol y drogas, pasó a prisión provisional después de haber confesado el delito.

Representantes de los partidos políticos portugueses se reunieron de forma excepcional para debatir la oleada de fuegos forestales, que golpea, en especial, el centro y norte de Portugal. El vicepresidente del Parlamento portugués, José Manuel Pureza, ha admitido que las condiciones para debatir un endurecimiento penal para pirómanos e incendiarios son "oportunas", aunque no se comprometió a ninguna fecha.

Más de 40.000 firmas para aumentar las penas a pirómanos

Ante esta situación, unas 40.000 personas han firmado una petición pública en internet para que se aumente desde ocho a 25 años la pena para pirómanos e incendiarios en Portugal. "Yo, un ciudadano portugués cansado de asistir año tras año la destrucción de nuestro patrimonio forestal por culpa de la mano delictiva del hombre, apelo a la voz del pueblo portugués para que se pueda alterar la pena penal máxima de los ocho hasta los 25 años", abogó el promotor, identificado por los medios como Rafael Carvalho, un funcionario público de 29 años de Vila Nova de Cerveira.

El texto está dirigido al Parlamento portugués, el máximo órgano legislativo, y al presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa. Esta petición podrá ser debatida en el Parlamento, pues ya superó ampliamente las 4.500 firmas mínimas exigidas. En Portugal al menos un tercio de los incendios tienen como origen la mano premeditada del hombre, unas veces por intereses económicos (incendiarios) y otras por perturbaciones psicológicas (pirómanos).