"La sociedad española apoya mayoritariamente la participación de nuestro país en misiones de paz", ha afirmado el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, que ha comparecido en el Congreso y ha conseguido que la Cámara autorice el envío de un nuevo contingente de 52 militares a Afganistán con 34 votos a favor y uno en contra (ninguna abstención), un día después de la muerte de dos soldados españoles por la explosión de un artefacto colocado por los talibanes.

Sobre la misión de Afganistán, donde hay desplazados 690 militares, ha afirmado que "es la que ha tenido mayor presencia, mayor visibilidad parlamentaria" pero que "estamos como dicen las Resoluciones" de Naciones Unidas y que "estamos evitando el resurgimiento del terrorismo".

Precisamente porque el país es inseguro, mandamos militares

"Precisamente porque el país es inseguro, mandamos militares", ha concretado, y "en esta línea" ha propuesto el envío de "dos equipos de adiestramiento y formación" para el Ejército afgano, compuesto por 52 personas, "para fechas muy próximas".

La misión duraría nueve meses, aproximadamente, coincidiendo con la duración del entrenamiento.

"Que se hagan con la seguridad del territorio"

El objetivo del adiestramiento de los más de mil soldados locales es que "el gobierno legítimo consiga hacerse con la seguridad de su territorio".

En el turno de réplicas, Fernando López Amor, del Partido Popular ha calificado la comparecencia de "subterránea". "En 45 minutos de encefalograma plano nos ha contado lo que ha querido", ha señalado.

Alonso le ha replicado a López Amor, al que ha tildado de "mayúsculo imprudente", que los miembros de su partido, después de cuatro años, "son los únicos que no tienen ni idea de cuál es la actuación española en Afganistán".

IU ha pedido "una propuesta política que incluya un calendario de retirada de las tropas" ya que el envío de tropas le parece un "gesto a Estados Unidos por parte del gobierno español".

Posible retirada de las tropas

Sobre esa posible retirada de las tropas, ha concretado que "retirar las tropas supondría la vuelta de los talibanes al poder, que es justamente lo que ha producido que el pueblo afgano no tenga ni un gramo de decisión libre".

La retirada, según Alonso, supondría tres cosas: "Que la situación de los afganos volvería a como estaba cuando gobernaban los talibanes, cuando los niveles de represión eran intolerables: era tremendo que no pudieran ir las niñas a la escuela o no atendieran a una mujer desangrada en un hospital", argüía.

En segundo lugar, continuaba, "Afganistán era un país que emitía terrorismo (...) y, si volvieran los talibanes, volvería a emitir terrorismo".

"En tercer lugar", ha concluido, "volverían a adquirir una enorme capacidad de desestabilizar la región, empezando por Pakistán".

"Por eso Afganistán es importante y debemos seguir con el esfuerzo que, con mucho sufrimiento, estamos haciendo".