Redes vehiculares
Las comunicaciones con el resto de vehículos del entorno reducirán las colisiones en intersecciones.
Salvar vidas, gestionar el tráfico en tiempo real o reducir la polución y el consumo energético a través de una tecnología cuyos componentes -GPS, base de datos de mapas, WiFi, antena de comunicación y procesador- no sobrepasan los 600 euros. Este es el objetivo de las investigaciones de un joven grupo de "telecos" de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche.

Dirigidos por el profesor de la UMH y doctor por la Universidad de Strathclyde, Javier Gozálvez Sempere, se trata del único grupo de investigación universitario dedicado en España al desarrollo de este tipo de tecnología conocida como VANET (Vehicular Area Network en su acrónimo inglés), o de Sistemas Cooperativos, tal como la denomina la Comisión Europea.

Frente a los sistemas de seguridad pasiva, los de cooperación activa buscan prevenir el accidente

"Frente a los sistemas ya implantados de seguridad pasiva, como por ejemplo el ABS, los de cooperación activa buscan prevenir el accidente", asevera Gozálvez, "además, los componentes no son especialmente caros; lo complejo es el gran número de variables a tener en cuenta".

WiFi móvil

"Básicamente, esta tecnología permitirá en un futuro que los vehículos se comuniquen con todos los de su entorno, en un radio de 100 a 600 metros, constantemente a través de una variante de WiFi móvil, la 802.11b, y ya sea a través de voz, ya por sensores incluidos en el volante u otra parte del vehículo prevenir colisiones", afirma el profesor de la UMH.

"Será muy útil en intersecciones sin visibilidad en el entorno urbano, ya que, constantemente comunicarán entre sí y fluirá la información de la posición y la velocidad de desplazamiento", argumenta.

Con esta tecnología tendremos un campo visual absoluto de 360 grados

Según Javier Gozálvez, "con esta tecnología tendremos un campo visual absoluto de 360 grados. Ahora mismo, los sensores que incorporan los coches poseen un campo muy reducido de actuación. Por tanto, las soluciones tecnológicas vigentes tan sólo son escalones intermedios".

Estos sistemas de redes vehiculares quedan englobados dentro del programa de la UE eSafety de seguridad electrónica. Sin duda, los sistemas cooperativos son la tecnología más lejana pero también la más idónea, pues complementa a las demás (sensores, cajas negras) y, a su vez, acabará sustituyéndolas.

Fiabilidad

Uno de los aspectos fundamentales del trabajo de estos investigadores de la UMH es la fiabilidad del servicio, ya que, debe ser total. Mientras los sistemas de comunicaciones móviles -telefonía móvil o WiFi- dejan de funcionar en ocasiones, en esta tecnología debe ser 100% fiable.

Todos los vehículos deben ser preavisados, pues aunque yo reaccione y evite un accidente al frenar pueden colisionar conmigo

Por ello, la forma de comunicarse debe adaptarse a las circunstancias y al tipo de conductor. "No es lo mismo circular por autovía, donde no hay obstáculos y la señal llega más lejos, que por ciudad. Tampoco es lo mismo circular con vehículos detrás, pues aunque yo reaccione y evite un accidente al frenar pueden colisionar conmigo. Los demás también deben ser preavisados", afirma Gozálvez.

Factor humano

Otro aspecto importante a la hora de verificar esta tecnología es el factor humano y el tiempo de reacción ante un imprevisto que varía de 0,75 segundos a 3,5 en las personas de mayor edad.

"Los trabajos que presentamos inciden en estos parámetros que nosotros llamamos contextuales y oportunistas. La forma de comunicarse debe adaptarse a las circunstancias y al tipo de conductor", señala este ingeniero.

Para evitar la distracción al volante, la información se procesará y sólo cuando se detecte un posible peligro se avisará al conductor

Para evitar las distracciones del usuario, la información se procesará y sólo cuando se detecte un posible peligro se avisará al conductor.

Asimismo, sólo se intercambiarán datos útiles, por ejemplo, si un conductor gira el volante o no para cambiar de dirección es una variable a considerar, pues si gira y se desvía, aunque vaya rápido, no supone un riesgo.

Como media, se enviarán unos 10 paquetes de información por segundo, ya que, en seguridad vial el tiempo es crítico. "Tenemos que tener muy en cuenta estos parámetros porque 3 segundos a ciertas velocidades supone haber recorrido muchos metros", concluye.

Mejorar el tráfico

La segunda gran aplicación de esta tecnología será la gestión de la movilidad pues, al estar permanentemente conectados, los vehículos informarán a los que quedan detrás de las dificultades en el tráfico: atascos, accidentes, etc.

Al estar permanentemente conectados, los vehículos informarán a los que quedan detrás de las dificultades en el tráfico

Según este doctor en Comunicaciones Móviles, "aprovechando la capacidad de comunicación para temas de seguridad vial se podría llegar a tener un sistema de gestión de tráfico ubicuo y en tiempo real. Por tanto, se avisaría a los conductores en tiempo real para que llegados a una zona con una alternativa la tomen".

Objetivo 2015

La complejidad de todos estos parámetros a considerar, precisa que la tecnología deba estar muy madura antes de implantarse. Según Javier Gozálvez, hasta 2009 no estará terminado el sistema de comunicaciones y las pruebas de campo, con distintos grados de integración, no llegarán hasta 2012.

Hacia 2015 podrían implementarse en los vehículos de alta gama, pero, como reflexiona Gozálvez, "si este sistema no lo incluyen todos los vehículos, su beneficio no alcanzará el máximo. La verdad es que debería ser subvencionado y simplemente con los costes que generan los accidentes de tráfico, la movilidad, etc. se recuperaría la inversión".

Así las cosas, hay empresas interesadas en crear módulos para añadir esta tecnología en vehículos antiguos. Habrá que ver, no obstante, cómo se puede hacer esto porque para poder enviar la información deberá extraerse de los módulos interconectados -dirección, freno, acelerador, etc.- del coche.

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