Autor del tiroteo de Múnich
Imagen difundida por el diario 'Bild' del autor del tiroteo de Múnich. EP

El autor del tiroteo de Múnich, que mató a nueve personas antes de suicidarse, estaba orgulloso de haber nacido el mismo día que Adolf Hitler y presumía de su condición de ario como alemán e iraní, según informa la edición digital del diario 'Frankfurter Allgemeine Zeitung'.

De acuerdo con ese medio, que se remite a fuentes de las fuerzas de seguridad, Ali David Sonboly, de 18 años, tenía el propósito de matar a cuanta más gente mejor -le quedaban unas 300 balas cuando se suicidó- y eligió el viernes pasado para su ataque por ser el quinto aniversario de la masacre del islamófobo noruego Anders Behring Breivik.

No militaba en las filas ultraderechistas ni se le relaciona con los ambientes neonazis de Múnich, pero, según el diario, dirigía su odio hacia turcos o árabes, de ahí los gritos de "turco de mierda", audibles en uno de los vídeos grabados esa tarde, cuando desde una azotea se enzarza en una discusión con un vecino del centro comercial donde abrió fuego.

Las nueve personas que murieron en el tiroteo tenían raíces extranjeras, varios de origen turco y kosovar, de edades comprendidas entre los 14 y los 20 años, salvo una mujer de 45.

Hijo de inmigrantes iraníes, Sonboly nació en Múnich el 20 de abril de 1998 -Hitler lo hizo ese mismo día en 1889- y se veía como "alemán" y "ario", ya que Irán es considerada la cuna de la raza aria.

El ultraderechista noruego Breivik, autor del doble atentado cometido en Oslo y la isla Utøya del 22 de julio de 2011 con 77 víctimas, era su modelo, de acuerdo con ese medio.

Este paralelismo ya fue apuntado en las primeras investigaciones policiales tras la matanza, ya que se encontraron en su habitación textos del terrorista noruego, además de documentos sobre otras matanzas y baños de sangre perpetrados en escuelas alemanas.

Hasta el momento, las fuerzas de seguridad habían descartado un trasfondo islamista o terrorista y dicho que no había indicios de que el joven había elegido a sus víctimas por su nacionalidad.

Podría haber estado "influido" por tercero

Según las últimas  investigaciones al parecer el joven estuvo "influido" por una tercera persona, con la que estuvo en contacto por chat hasta el momento de la explosión.

El ministro del Interior de Baviera, Joachim Herrmann, informó de que el suicida, Mohammed Daleel, mantuvo contacto "intenso" en un chat a través de su teléfono móvil con un desconocido.

"Hubo un contacto directo con alguien que influyó sensiblemente en el atentado", dijo Herrmann, en un aparte de la reunión que mantiene desde el lunes el Gobierno de Baviera a orillas del lago Tegern.

Las fuerzas de seguridad investigan ahora si se trata de un contacto con el que haya estado en comunicación más o menos continuada en las últimas semanas, meses o incluso desde que se encuentra en Alemania.

El ministro de Interior declinó pronunciarse acerca de si ese interlocutor podía ser un contacto de Estado Islámico (EI) y admitió que está aún por esclarecer si tenía la intención de hacer estallar su bomba en el preciso momento en que lo hizo, cuando pretendió sin éxito acceder a la fiesta, o si fue algo accidental.

Entre las pertenencias del hombre había un fajo de billetes de 50 euros enrollados, algo insólito entre residentes de un asilo de refugiados, destacó Herrmann, sin precisar un monto exacto, pero que según el ministro podría tratarse de dinero destinado a comprar material explosivo.

"Suicidio espectacular" si era expulsado

El popular diario alemán Bild publicó este miércoles extractos del informe de uno de los terapeutas que atendió en 2015 al refugiado, y que señaló que era capaz de escenificar un "suicidio espectacular" si era expulsado de Alemania a Bulgaria.

Entonces se le describió como una persona con un "espíritu extremo", a la que se veía como "perfectamente capaz" de poner fin a su vida, ya que tras la muerte de su mujer y su hijo de seis años, en Siria, "no tenía nada que perder".

Fuentes del departamento de Migración de Núremberg confirmó posteriormente el contenido de ese informe, avanzado por Bild, así como que el hombre estaba bajo tratamiento psiquiátrico por depresión y tendencia al suicidio.

Su petición de asilo había sido rechazada en diciembre de 2014 porque se comprobó que había recibido protección previamente en Bulgaria, pero la devolución a ese país se suspendió en febrero de 2015 gracias a diversos informes médicos que recogían los problemas de salud -primero físicos y luego psicológicos- del joven.

El pasado 13 de julio se le informó de que se había reactivado esa orden de expulsión y de que tenía treinta días para abandonar el país.
Antes de su acción, que dejó quince heridos, el presunto suicida grabó un vídeo en el que juró lealtad a la organización yihadista EI, que ha reivindicado su atentado.

La Fiscalía Federal, que ha asumido la investigación, trata de establecer si militaba en el grupo terrorista.