Los inmigrantes sudamericanos que llegan a Andalucía optan por la hostelería; los portugueses aparecen más en el sector del metal; los de Europa del Este son los que están más cualificados; a los subsaharianos les tocan los peores trabajos y los marroquíes son reivindicativos.

El Estudio sobre Inmigración, elaborado por UGT Andalucía, establece un perfil del inmigrante según su país de origen y analiza la situación laboral en la que se encuentra este colectivo. Aunque todos tienen un denominador común: varón, de entre 25 y 45 años y con baja cualificación.

La agricultura es el principal foco de empleo para los que vienen en busca de un futuro mejor. Casi la mitad de los que se han venido a Andalucía trabaja en el campo, según revela el informe. No obstante, también se han buscado un hueco importante en la hostelería. Este sector emplea ya a el 37% de ellos.

En cambio, en la construcción no trabajan ni dos de cada diez y en la industria su presencia es prácticamente insignificante (3%).

Por provincias las diferencias son muy grandes. Mientras que Málaga concentra casi la mitad de los extranjeros que viven en Andalucía, Huelva sólo acoge al 1%. Sin embargo, la mitad de los que están en la provincia de la Costa del Sol no ha venido a trabajar sino a pasar la jubilación.

Es, en cambio, Almería la que mayor población de trabajadores extranjeros concentra: tres de cada diez.

Más horas extras

Según expone el estudio, la inmigración se asocia a la desregularización laboral porque trabajan en las actividades que tienen condiciones más difíciles y vienen a ocupar los huecos dejados por los autóctonos. Esto no significa que «sus salarios sean más bajos» explican en UGT.

La hora en teoría se paga igual, pero las condiciones son peores (excesiva movilidad y horas). Los puestos dependen además del tiempo de estancia. La gran mayoría son «peones para todo»: llevan poco tiempo y están en proceso de regularización.

Los que llevan de 3 a 6 años están de peones en almacén, construcción, industria. De 6 a 10 años son encargados, especialistas, maquinistas (minoría). Y con más de 10 son mano de obra cualificada y montan incluso sus negocios.