Brexit
Un ciudadano muestra una portada del periódico Evening Standard en el que puede leerse We’re Out (estamos fuera), con referencia al brexit. GTRES

Hace algo más de un mes que el Reino Unido decidió salir de la Unión Europea. El resultado del referéndum tendrá evidentemente consecuencias directas para el país, pero también para las economías vecinas. Londres –la City– es el centro financiero europeo y uno de los más relevantes del mundo. Muchas empresas, algunas de ellas españolas, han apostado por ella para extender y potenciar sus negocios.

Desde el punto de vista de la inversión, el brexit, como así se ha denominado este movimiento –juego de palabras entre Britain y exit– tiene lugar en un momento en el que Europa se encamina hacia un mercado único de capitales y donde los bancos del Viejo Continente están bajo el paraguas de un supervisor comunitario.

No es de extrañar, por tanto, que el impacto en los mercados de la decisión tomada por los ciudadanos del Reino Unido haya sido de gran magnitud. El IBEX registró la mayor caída de su historia tras descender un 12,35% el día después de la consulta. En este momento, la situación parece más calmada, gracias al apoyo de los bancos centrales, aunque sin dejar de ser preocupante. El principal problema es que ha aparecido un nuevo foco de incertidumbre que además tendrá duración en el tiempo.

Para la Bolsa y los gestores se trata de una situación nueva que obliga a tomar decisiones y a reorganizar las carteras diseñadas a comienzos del ejercicio. «Este nuevo escenario abierto con la victoria de la opción de salida del Reino Unido de la UE sin duda afecta a nuestra visión de los activos de riesgo y se recomienda una postura de mayor prudencia con vistas a medio plazo», comentan en Banca March.

Son varias las compañías cotizadas que pueden verse afectadas negativamente por este proceso. Deutsche Asset Management señala las empresas de maquinaria y equipo de transporte, químicas, de combustible, aseguradoras y el sector financiero. Los bancos españoles han sufrido depreciaciones importantes en el valor de sus acciones. Por ejemplo, Santander pierde más de un 10% desde entonces. Morgan Stanley calcula que el beneficio medio de las entidades se reducirá una media del 18% en 2018.

Otro sector que ha estado en el punto de mira ha sido el inmobiliario. Varias gestoras británicas decidieron bloquear sus fondos ante la oleada de peticiones de reembolso de inversores por la incertidumbre generada. La mayoría de los analistas recomiendan prudencia en el entorno actual. Bankinter espera que haya volatilidad en las próximas semanas, donde alternen sesiones alcistas y bajistas. «Parece improbable que el escenario post-brexit sea mejor que el previo, y las valoraciones irán revisándose a la baja, de manera que el único factor convincente podría ser un mercado más atractivo por precio. Lo malo es que probablemente las Bolsas estarán bloqueadas durante cierto tiempo», explica el informe de estrategia de Bankinter para el tercer trimestre. El banco recomienda mantener siempre «una proactividad prudente» en el mercado.

En cuanto a valores, Bankinter aconseja «primar la selección de valores de balances saneados, con visibilidad de ingresos y una rentabilidad por dividendo atractiva». Por sectores prefieren utilities, concesionarias y consumo. Por su parte, Bestinver, que acaba de presentar también su estrategia para los próximos meses, asegura que está rotando progresivamente las carteras de sus fondos en la búsqueda de oportunidades. Ha incluido en su apuesta a Mapfre y BME en sustitución de Iberpapel y Aena.

Devaluación de la libra

El triunfo del brexit ha provocado una considerable depreciación de la libra esterlina frente a otras divisas como el euro, llegando a alcanzar los niveles más bajos desde 1985. Esta situación tiene efectos directos para el sector turístico. La buena noticia es que los españoles podrán viajar al Reino Unido a un coste inferior; la mala es que los británicos también pueden optar por quedarse en casa porque las vacaciones les saldrán más baratas que en otro país de la UE. Por este motivo, la aerolínea IAG ha sido muy penalizada en la Bolsa.

La city, en Madrid. La planteada desaparición de la City londinense como centro financiero europeo ha abierto otro debate en este sentido. El banco estadounidense JP Morgan opina que Madrid sería la mejor ciudad que podría tomar el relevo. De producirse, sería un importante revulsivo para la economía y las finanzas del país. De hecho, la Comunidad ha comenzado a hacer campaña para atraer a inversores. El traslado de la City de Londres a Madrid supondría un espaldarazo al sector inmobiliario desde el punto de vista de la inversión y para los bancos.