Muros caídos, garajes anegados, accesos cortados o vehículos inservibles. Estas son algunas de las consecuencias del fuerte temporal que ha azotado a la comarca de L' Alacantí desde el viernes. El Ayuntamiento de Alicante ha cifrado en 2,4 millones de euros las pérdidas de patrimonio público. Todavía no se han contabilizado los daños privados causados por la enorme tromba de agua. Precisamente, las zonas más afectadas han sido La Albufereta y el campo de golf, donde los vecinos continuaban ayer achicando el agua de sus garajes (en algunos casos alcanzó el techo).

A lo largo de todo el fin de semana, los servicios de emergencias no han parado de realizar salidas por la lluvia, 300 en total, según elAyuntamiento de Alicante. La más urgente, sin duda, el desprendimiento el viernes de un muro de la estación de ferrocarril de Alicante. Los técnicos tuvieron que construir otro muro de contención para reconducir el agua de la lluvia y ayer, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias comenzó a reponerlo.

Pero este no fue el único susto, en la avenida Doctor Jiménez Díaz las fuertes lluvias derrumbaron otra pared y en el centro de Alicante se desplomó una terraza. El balance de la riada varía, según los partidos políticos. Mientras el Partido Popular asegura que las obras antirriadas nos han salvado de una catástrofe, el PSPV lamenta que sólo han funcionado en algunas barrios de la ciudad.