El Juzgado de lo Penal número 1 de Almería condenó a penas que suman un total de siete años y medio de prisión a una pareja afincada en el municipio de Almería que, entre junio y julio de 2005, maltrató de forma habitual a su bebé de apenas dos meses.

Al padre, un almeriense de 30 años identificado como D.L.C., le fue impuesta una pena de cinco años y nueve meses de prisión, al considerarle el magistrado autor de delitos de malos tratos habituales, malos tratos, lesiones por imprudencia y lesiones con agravante de parentesco.

La condena se redujo en el caso de la madre, una malagueña de 28 años cuya identidad responde a las iniciales de M.E.B.L., al año y nueve meses de cárcel por "comisión por omisión" de un delito de malos tratos habituales, ya que ella no agredió al bebé, pero "consintió" las agresiones "generalizadas" sin denunciarlas, "algo que pudo hacer, ya que eran muchos los momentos del día en los que se encontraba sola".

Los hechos que motivaron la condena arrancaron en el mes de junio de 2005, época en la que el padre hizo objeto al niño de "diversos golpes" mediante "fuertes presiones en diferentes partes de su cuerpo".

Uno de estos episodios de violencia, según relata la sentencia, ocurrió el 7 de junio, cuando el acusado, ante el reiterado llanto del menor, que no había cumplido entonces los dos meses de edad, le tomó en brazos y, "como había hecho al menos en otra ocasión sin causar lesión alguna", le presionó fuertemente y le golpeó hasta que le fracturó varias costillas.

Durante las veinticuatro horas posteriores a los hechos, presenciados en su totalidad por la madre, ninguno de los padres llevó al hospital al bebé a pesar de que éste emitía constantes "quejidos de dolor".

Ante el llanto continuado del niño, el padre le golpeó hasta que le fracturó varias costillas 

Aconsejados por la madre del procesado, éstos trasladaron finalmente al niño al hospital de Torrecárdenas, donde permaneció hospitalizado durante seis días por las fracturas de las costillas y por hematomas en sendas rodillas y deformidad costal lateral.

Poco más de un mes después, el bebé fue depositado por sus progenitores en una hamaca colocada sobre el inodoro del cuarto de baño de la que, por "olvido de las más elementales normas de la prudencia" por parte de los procesados, se precipitó golpeándose en la cabeza con el borde del bidé.

Fruto de esta imprudencia, el bebé fue traslado nuevamente al centro hospitalario de la capital, donde permaneció por espacio de tres días con una fuerte contusión a nivel craneal, fractura pariteal, hemorragias, y dos lesiones en la espalda, que precisaron para su curación un total de cuarenta días.

Los condenados, que se encuentran en libertad provisional por esta causa, no podrán aproximarse o comunicarse con su hijo durante seis años en el caso del padre y dos en el de la madre, períodos durante los que además les fue prohibido el derecho a la tenencia y el porte de armas, según señala en fallo judicial.

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