Para ellos supone reencontrarse con los amigotes pero para los padres es otro cantar. El inicio del curso universitario implica un importante desembolso al alcance de muy pocos si tenemos en cuenta la salud de las economías domésticas cordobesas.

Y es que septiembre es sinónimo de gastos. En el caso de la apertura de aulas en la Universidad de Córdoba , la inversión que han de hacer los progenitores supera el sueldo mensual de un mileurista. La fianza y el alquiler del piso –oscila en función de la zona de la ciudad entre los 150 y los 200 euros–, el bono del Cercanías al campus de Rabanales, la matrícula del curso y el material se tragan en torno a 1.400 euros.

El gasto es menos doloroso para los estudiantes de la capital ya que sus padres se ahorran la renta del piso y la fianza, si bien los 1.200 euros no se los quita nadie. Además, el importe inicial varía en función de la carrera y del material que necesiten. Si requieren un ordenador, por ejemplo, el coste se dispara.

Al otro lado de la balanza están los alumnos becados, cuyas ayudas económicas cubren sus gastos más urgentes. Por ejemplo, un malagueño que vaya a cursar estudios en la UCO puede optar a subvenciones que rondan los 3.700 euros, frente a los 2.000 euros de ayuda que se le ofrece a un cordobés no residente en la capital.

Con más detalles

Cuantía: Las ayudas al estudio de carácter general varían en función del número de miembros de la familia, ingresos, ciudad de origen, etc.

Plazo: Pueden solicitarse hasta el 31 de octubre y el Ministerio de Educación. Comienzan a ingresarlas a partir de diciembre.

Más información: Servicio Gestión Estudiantes (957218 204) y en www.uco.es.