La avalancha de solicitudes para casarse en el Ayuntamiento bilbaíno llevó a los responsables municipales a introducir el año pasado un sistema de sorteo para la elección de la fecha de la boda. A quien le tocara el turno, antes elegía el día.

Pero la iniciativa no ha cuajado. Durante este año, el Ayuntamiento ha recibido de los novios una nueva avalancha, pero de quejas, lo que le ha hecho retroceder y volver al sistema antiguo. Es decir, por estricto orden de llegada.

El mismo día del sorteo, en septiembre del año pasado, los novios ya mostraban su disconformidad con el novedoso sistema. «Es injusto y a nadie le viene bien», coincidían numerosos jóvenes entrevistados por este periódico.

Los novios que se han dirigido este año al Ayuntamiento para pedir una fecha lo han hecho sin lista de espera. El 3 de septiembre empezaron las solicitudes y así será hasta que se agoten los días de 2008. Si se produce una anulación de la reserva, se deja ese día a disposición de otra persona, explican fuentes municipales.

El Salón Árabe del Ayuntamiento cada vez está más de moda, pero tiene un límite. El año pasado se celebraron 165 enlaces matrimoniales. Y, por lo general, para el mes de enero el calendario de bodas está cerrado.

Además, no existe una norma para contraer matrimonio en el Consistorio. Sólo hay un requisito: uno de los dos contrayentes debe estar empadronado en Bilbao con seis meses de antelación. Un concejal celebra el enlace, que se lleva a cabo en media hora, cada viernes, entre las 17.30 y las 19.30 horas.

Más de mitad de los días, cogidos

Si todavía pensáis en casaros en 2008 en el Ayuntamiento, ya os podéis dar prisa. A día de hoy ya ha cogido fecha para casarse un centenar de parejas, algo más de la mitad de las que se casan cada año. El problema es que los primeros meses en cogerse son mayo, junio y julio. Las bodas sólo se celebran los viernes y hay, generalmente, cinco cada jornada. Se celebran en el Salón Árabe, donde el Ayuntamiento se encarga de poner los motivos florales.