«Es como llorar sólo por un ojo». Esta metáfora de la secretaria de relaciones institucionales de UGT en Málaga, Dolores Sánchez, resume con puntería cómo se crea empleo en la provincia. Las cifras del Ministerio de Trabajo hablan de que en Málaga ni uno de cada diez contratos firmados hasta agosto de este año son indefinidos, es decir, sólo el 8,57% (39.567) no tienen fecha límite, mientras que el 91,43% (422.349) es temporal.

Y es llorar sólo por un ojo, porque Málaga es la provincia mejor colocada en el ranking andaluz en este apartado. La media autonómica arroja un 6% de indefinidos y ninguna de las otras provincias supera el citado 8,5%: Almería (7,8), Sevilla (6,6) y Granada (5,8) siguen a cierta distancia la estela malagueña. Pero como las comparaciones siempre son odiosas, el cotejo con los datos nacionales nos devuelve a la precariedad: la media española nos supera en tres puntos y medio (11,99%).

¿Significa que la última reforma laboral no funciona? Sánchez sostiene que hay más contratos indefinidos, «pero no es el boom esperado».

Para revertir esta situación, los empresarios tienen que «cambiar la cultura actual». En vez de minimizar las condiciones laborales, que aportan beneficios a corto plazo, deberían aumentarlas para obtener réditos a la larga. «Se pueden crear mil incentivos fiscales, pero lo necesario es cambiar esta cultura», remata Sánchez.

MEJOR TRATO, MÁS COMPETITIVOS

Las empresas europeas tienen mayores costes salariales (sueldos más altos), un índice superior de estabilidad y más medidas en conciliación de la vida laboral y familiar. Y aunque otros parámetros son importantes, según UGT, el mejor trato que reciben los trabajadores fuera de nuestras fronteras repercute directamente en el mayor nivel competitivo que atesoran.