La Ertzaintza lleva a cabo una campaña de control. Ni son legales ni tampoco «indetectables». Los sistemas de detección e inhibición de radares cada vez están más presentes en los vehículos vascos y la Ertzaintza ya ha comenzado a descubrirlos.

Los agentes han denunciado en las últimas semanas a 65 conductores por llevar instalado este sistema. La Er-tzaintza considera que generan «riesgo de accidente para el resto de usuarios».

Además de quitarles dos puntos del carné y multarles con 150 euros, la Policía vasca retira el permiso a los conductores hasta que pasen una nueva ITV del coche en la que se demuestre que han eliminado el inhibidor de radares. De no hacerlo, pueden quedarse entre uno y tres meses sin carné.

Hasta el momento, los vehículos descubiertos son de gama media-alta y, entre ellos, se han detectado un taxi, un coche de autoescuela, coches de renta de empresa y varios casos de conductores reincidentes.

Estos equipos van, normalmente, según explica la Ertzaintza, instalados ocultos bajo el salpicadero y en la parte delantera del vehículo; también disimulada, va la antena del dispositivo antirradar.

Al descubrir estos equipos, la Policía autónoma desarrolla un reportaje fotográfico con los detalles de la instalación. Hay once modelos diferentes descubiertos.