El Ministerio italiano de Defensa confirmó ayer la desaparición de dos de sus militares en la provincia afgana de Herat, zona donde se encuentran las tropas españoles y transalpinas desplazadas a Afganistán.

Al parecer, los soldados fueron vistos por última vez el sábado por la tarde en un puesto de control de esta zona, cuando viajaban en un vehículo junto a un chófer y a un traductor afganos, quienes también habrían desaparecido.

La Policía trabaja ahora sobre la hipótesis de un secuestro, cuya intención sería la de «atacar a los países miembros de la Alianza Atlántica (OTAN) destacados en Líbano y Afganistán», según el presidente de la comisión de Defensa de la Cámara de los Diputados italiana, Sergio De Gregorio. 

La confusión ha rodeado desde el primer momento la identificación de los dos militares: mientras que el Gobierno italiano asegura que se trata de dos suboficiales encargados de las relaciones con instituciones locales, la prensa no descartaba que ambos trabajaran en los servicios de espionaje de su país, o como periodistas.

Polémica en Italia

Los hechos han despertado en Italia la polémica sobre la conveniencia del envío de tropas a Afganistán, y los comunistas han exigido su retirada. Italia cuenta con 2.000 soldados en Afganistán dentro de la Fuerza de Asistencia para Seguridad (ISAF), programa en el que también participan mil militares españoles.