Pilar Cristóbal
Pilar Cristóbal, empleada de hogar. (JORGE PARÍS). JORGE PARÍS

Los sindicatos y la patronal han recibido una propuesta del Gobierno para que las empleadas del hogar dejen de ser trabajadoras de segunda y se integren en el Régimen General de la Seguridad Social.

Aunque estaban incluidas en un régimen especial, en la práctica, las más de 270.000 afiliadas dedicadas a las tareas domésticas estaban fuera de la cobertura del Estatuto de los Trabajadores. Ahora equipararán de forma progresiva sus derechos al resto de trabajadores por cuenta ajena.

El documento de reforma remitido a los agentes sociales y al que tuvo acceso 20 minutos recoge esta propuestas de mejora para este colectivo:

Contrato: El contrato tipo será el indefinido con un periodo de prueba formalizado por escrito. Ahora se usan mayoritariamente los temporales por periodos de un año.

Fijos y parciales: Se considera trabajadora a tiempo completo a quien presta 40 horas de servicios semanales o entre 20 y 40 para un mismo empleador. Las que hagan entre 20 y 40 horas en diferentes domicilios se consideran empleadas a tiempo parcial.

Cotización: Actualmente, la base de cotización es de 665,70 1 mensuales. Un 22% se cotiza a la Seguridad Social. Parte de ésta la paga el empleador en el caso de los contratos fijos. Ahora se quiere establecer un periodo transitorio de ocho años para equiparar la cotización al resto de trabajadores. Para conseguirlo, cada año, menos el primero, se elevará el tipo que paga el empleador un 0,50% y un 0,10% la trabajadora.

Accidentes: Se quiere incluir una cotización del 1,15% para cubrir contingencias profesionales, como los accidentes de trabajo o enfermedades profesionales.

Descuentos: No se permitirá descontar hasta un 45% del sueldo por conceptos de retribución en especie, como el alojamiento o la manutención de la empleada.

Merece o no la pena

Pilar Cristóbal. Empleada del hogar, 56 años. "muchos empleadores no querrán pagar más"

Trabajo por horas limpiando en casas. Alguna vez he pensado si me convenía cotizar, pero como tendría que pagar el seguro de mi bolsillo y sólo hago ocho horas a la semana, creo que no. Si cambian las leyes y mejoran las condiciones de cotización y contratación, podría planteármelo. Me parecería una buena medida. He cotizado pocos años a la Seguridad Social y aunque seguiré trabajando hasta los 65, no me compensaría darme de alta. Muchas trabajadoras se apuntarán, pero aun más empleadores no querrán subir los sueldos.