Una encuesta realizada entre 300 mayores de 65 años concluye que los pensionistas de Santiago quieren eliminar el tráfico en el casco antiguo para mejorar la seguridad vial. Además, un 80% de los entrevistados echa la culpa a los peatones del exceso de atropellos en el centro urbano, mientras que el 50% considera que los conductores respetan los pasos de cebra. El estudio, elaborado por la Fundación Mapfre, recoge que lo que más molesta a los compostelanos es el ruido del tráfico (32,6%), las obras (21,1%) y la falta de respeto a las normas (19,6%).