Los servicios de urgencias hospitalarias están saturados porque muchos valencianos prefieren esperar más de cuatro horas a ser atendidos horas en lugar de acudir a sus centros de salud, según ha confirmado a 20 minutos el Sindicato de Enfermería SATSE.

Aducen que les ha remitido su médico pero que han olvidado «el volante» o, simplemente acuden con el objetivo de que les atiendan rápido. Los médicos los conocen como pacientes rebotados de atención primaria, y suponen más de la mitad de las urgencias que atienden a diario.

El 59% no son urgentes

Según fuentes de la Conselleria de Sanidad, en los hospitales de Valencia se atendieron 83.158 urgencias de enero a julio, de las que sólo el 8% (colores rojo y naranja) tenían carácter de urgencia inmediata. El 59% (colores azul y verde) se podrían haber atendido en el ambulatorio.

«Me ha salido una mancha y no me dan cita hasta dentro de seis meses» o «me caí hace dos días y me duele» son ejemplos de enfermos que no necesitan ir a urgencias.

Cuando los pacientes llegan a Urgencias los catalogan por colores según la gravedad. Si ven que el caso no reviste seriedad se les informa de que van a tener que esperar hasta cuatro horas y que si van a su centro les atenderán más rápido.

Cinco horas en la sala de espera

«Fui al baño y me noté pinchazos en la parte baja del estómago, cuando llegué al Clínico me preguntaron si sangraba, como no lo hacía, la enfermera me dijo que debería aguardar en la sala de espera». Éste es el testimonio de Antonio Cordones, fue al hospital, entraba por la puerta de urgencias a las 15 horas y salía pasadas las 20 horas.

«La enfermera sí que me dijo que tenía que esperar un poco, pero nunca pensé que fueran unas cinco horas», explica Antonio. Si hubiera ido directamente a su centro de salud, «podría haber sido atendido en tan sólo unos minutos», explican desde el Satse.