Peces muertos en la desembocadura del río Guadalhorce, en Málaga.
Peces muertos en la desembocadura del río Guadalhorce, en Málaga. Juan del Pino, Manuel Páez, Irene Ruiz y Francisco Vázquez.

El Guadalhorce se cruza a velocidad de autovía. Su desembocadura (protegida como paraje natural) esconde las miserias de un río descuidado, como denuncian los jóvenes lectores Juan del Pino, Manuel Páez, Irene Ruiz y Francisco Vázquez.

«No se quitan los bancos de arena y los peces mueren. Hay pájaros muertos y basura. El Ayuntamiento debería cuidarlo», señalan.