Metro de Madrid
Estación del metro de Madrid colapsada en la Noche en Blanco. (Aitor Arregui). Aitor Arregui

La segunda edición de la Noche en Blanco madrileña se celebró con un éxito masivo de público. De nuevo, más de un millón y medio de personas decidieron pasar la madrugada acudiendo a espectáculos de teatro, videoarte, música, cine y actuaciones callejeras, con más de 170 opciones diferentes donde elegir.

Sin embargo, el tiempo y el caos de la organización empañaron la jornada. La llovizna que estuvo presente durante toda la noche fue la responsable de la cancelación y el retraso de diversas actuaciones, mientras que la aglomeración de espectadores en algunos recintos (como el renovado Matadero) causó algún que otro incidente.

Desde Alonso Martínez hasta Aluche tardé tres horas

De hecho, allí clausuraron anticipadamente su Noche en Blanco, ya que tuvieron que desalojar el recinto ante la avalancha de público que se acercó para ver la actuación de Chicks on Speed y la proyección de un film de Daft Punk, entre otras actividades.

Problemas para volver a casa

El transporte público fue otro de los puntos negros de esta iniciativa, todo un calvario para los usuarios, según relata nuestra lectora Alicia García Castillo:

"¿A ningún responsable del Ayuntamiento de Madrid se le ocurrió que durante la "Noche en Blanco" el metro permaneciera abierto? Porque, desde luego, hubiera facilitado la movilidad de miles y miles de madrileños que, durante horas (sí, leen bien) estuvimos esperando sin éxito poder coger un búho.

Como muestra, un botón: esperé durante ¡hora y cuarto! en Alonso Martínez la llegada del metrobúho L5. Aburrida, opté los búhos N18 y N19... Por supuesto, pasaron 3 o 4 sin parar puesto que iban hasta la bandera. Conclusión: desde Alonso Martínez hasta Aluche tardé 3 horas (sí, vuelven a leerlo bien) ¿Noche "en Blanco? Más bien negra para los sufridores del transporte público"

La misma opinión tiene Gregorio Fernández, que sufrió los apretones y las esperas a la hora de volver a casa:

Estuvimos esperando durante horas sin éxito para poder coger un búho

"En general, me gustó mucho la Noche en Blanco aunque debo comentarles que para variar el transporte público era un caos, idea que compartían conmigo tanto otros usuarios como los conductores de taxis y autobuses e, incluso, los mismos agentes de la policía municipal a los que presenté mi queja en persona.

Creo que estaría mas acertado el permitir la apertura del metro en vez de los autobuses ya que cuando había que disfrutar de espacios abiertos, lo hacíamos andando.

Coger un taxi era misión imposible, más o menos como cualquier sábado, pero con miles de personas más en la calle."