Técnicos de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) de Córdoba han acudido a estudiar el estado de la iglesia del Juramento de San Rafael de Córdoba después de que sobre las 8.30 horas de hoy se desprendiera la cabeza de la imagen de San Acisclo, patrono de la ciudad, a causa del viento.

En declaraciones a Europa Press, el presidente de la GMU, Andrés Ocaña, informó de que los arquitectos han acudido hasta el lugar para ver si el estado de la fachada o la escultura conlleva alguna situación de peligro. Según dijo, fueron los bomberos los que dieron cuenta del incidente y requirieron la intervención de los técnicos.

Fuentes del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) informaron de que el fragmento desprendido pesa unos cinco kilos y cayó desde una altura de 20 metros sin causar heridos.