La Ertzaintza ha denunciado en las últimas semanas en Vizcaya a 65 conductores por usar en sus vehículos sistemas de detección e inhibición de radares para evitar los controles de velocidad, según informó hoy en un comunicado el departamento de Interior.

La Policía vasca, que realiza controles específicos para encontrar estos sistemas ilegales, ha encontrado o
nce tipos de aparatos distintos, instalados en la mayoría de las ocasiones en vehículos de gama media-alta, entre ellos, en un coche de autoescuela y en un taxi.

La utilización de anti-radares está sancionada con 150 euros y la retirada de dos puntos del carné de conducir, además de la obligación de pasar una ITV extraordinaria una vez retirado este sistema para poder recuperar el permiso de circulación.