Agentes de la Policía Nacional han detenido en Madrid a cuatro rumanos como presuntos autores del secuestro de dos menores en Manchester (Reino Unido). Una de las chicas, de 14 años, fue liberada en Manchester, mientras que la otra, de 17, se encontraba retenida en la Cañada Real Galiana de Madrid.

Dos de los autores fueron arrestados en la madrileña estación de autobuses de Méndez Alvaro, donde habían citado al padre de la menor para la entrega del rescate.

Sus hijas desaparecieron cuando se encontraba fuera del país

El pasado mes de agosto, Salagen S., miembro de la comunidad gitana rumana de Manchester, viajó a su país al objeto de asistir al funeral de un familiar. Cuando se encontraba en Rumanía recibió una comunicación de su hermano, que le informaba de la desaparición de una de sus hijas y que un individuo se había ofrecido a localizarla.

El padre de la menor formuló la correspondiente denuncia el 5 de septiembre de 2007 ante las autoridades británicas. Cinco días después compareció de nuevo ante la policía y manifestó que otra de sus hijas también había sido secuestrada.

El hermano fue testigo

El hermano pequeño de ambas niñas, fue testigo presencial de este segundo hecho y relató que tres individuos que llegaron a bordo de dos coches, un Volkswagen Golf y otro vehículo del que desconoce el modelo, introdujeron a su hermana por la fuerza en uno de los turismos.

Le amenazaron con que si no entregaba el dinero sus hijas serían explotadas sexualmente en el extranjero

Los secuestradores indicaron en un primer momento al padre de las chicas que debían encontrarse en Crowcroft Park, Longsight (Manchester) y le conminaron a entregar 10.000 libras para la devolución de sus hijas. Asimismo, le amenazaron que, de no pagar el rescate exigido, sus hijas serían explotadas sexualmente en el extranjero.

A raíz de estos hechos se produjeron diversos contactos telefónicos entre los secuestradores y el padre. En uno de ellos procedente de un número de teléfono de España, tuvo lugar una conversación con una de las niñas con la que los secuestradores demostraban que se encontraban con vida. En el transcurso de esta breve conversación telefónica, la menor relató a su padre que recibía palizas y malos tratos por parte de sus captores y que estaba retenida en España.