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La recogida de la uva ha hecho que gran número de extranjeros lleguen hasta Pereña de la Ribera.FOTO: EFE EFE

El Ayuntamiento de Pereña de la Ribera ha habilitado un local municipal en desuso para los extranjeros que vengan a trabajar en la recogida de la uva, dada la gran demanda de trabajadores por parte de algunas bodegas que forman parte de la nueva Denominación de Origen Arribes.

Se trata de facilitar al máximo posible la labor de todos aquellos extranjeros que están viniendo a trabajar al municipio

Según explicó el alcalde de Pereña de la Ribera, José Luis Rodríguez, "se trata de facilitar al máximo posible la labor de todos aquellos extranjeros que están viniendo a trabajar al municipio".

El año pasado hubo problemas con las contrataciones, ya que algún agricultor fue multado por contratar a extranjeros en situación irregular en España.

Por ello, se pretende desde el Consistorio dar el mayor número de facilidades para que los extranjeros que vengan estén en situación legal.

Una de las bodegas que más personal necesitará será la de Ribera de Pelazas, ubicada en Pereña de la Ribera y que forma parte de una de las doce bodegas de la recientemente creada Denominación de Origen Arribes.

El gerente de esta bodega, Julio Gallo, aseguró que, hasta la fecha y a falta de varios días para comenzar la campaña de recogida de la uva, ya han contratado a siete extranjeros y prevén que el número de estos trabajadores sea de quince, por lo menos.

A los extranjeros se les pagarán 50 euros al día para que no haya discriminaciones con los jornaleros nacionales

Galló explicó que "las contrataciones las hemos tramitado a través de un intermediario y el salario que se les abonará será de 50 euros al día, con el fin de que no haya discriminaciones con respecto a los jornaleros nacionales".

En un principio, los trabajadores llegan, sobre todo, de Portugal, ya que la zona de Arribes del Duero hace frontera con el país luso, aunque las bodegas también han establecido contactos para, si fuera necesario, traer trabajadores procedentes de países del Este de Europa o de Iberoamérica.

Según los responsables de la Denominación de Origen Arribes, la falta de mano de obra se debe, en gran medida, al gran abandono que sufre la agricultura y de manera particular a que muchos viticultores del Oeste salmantino han vendido las cepas por la falta de rentabilidad.

En este año en la zona de Arribes del Duero se perdieron 800 hectáreas de cepas, debido a que los viticultores vendieron los derechos a otras bodegas de Castilla y León, motivo por el que las vides tuvieron que ser arrancadas.

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