Llegaron a faltar al 80% de las clases. El Juzgado de lo Penal Número 3 de Santander ha condenado a R.M.V. y R.L.L., padres de tres hijos, a tres meses de cárcel a cada uno por el absentismo escolar de los menores, y por promover, incluso, que la hija mayor no acudiera al instituto para hacerse cargo del hermano menor.

Según la sentencia, la pena se sustituye por trabajos para la comunidad y por el pago de las costas procesales.

La jueza sustenta su fallo en que los padres, durante el curso 2004-2005 «especialmente» pero también en otros anteriores, «no adoptaron las medidas necesarias para la efectiva asistencia» de sus tres hijos menores –que en el momento de los hechos tenían 17, 15 y 12 años– al colegio e instituto.

Con su actuación los progenitores «impidieron la educación efectiva de sus hijos sin ninguna justificación ni excusa válida», concluye el fallo.