Frontera
Varias personas caminan por el puente fronterizo Simón Bolívar entre Colombia y Venezuela, en la ciudad de San Antonio del Táchira (Venezuela). EFE

Miles de venezolanos, unos 35.000 según la cancillería colombiana, cruzaron este domingo la frontera con Colombia, abierta durante doce horas por el Gobierno de Caracas para que sus ciudadanos puedan pasar a la localidad de Cúcuta a comprar alimentos y medicinas.

Aunque sea por el río hay que volver a pasar porque mis hijos no pueden aguantar hambre

Desde las 05.00 hora local del domingo, una multitud atraviesa el puente internacional Simón Bolívar, que comunica la ciudad venezolana de San Antonio del Táchira con Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, con el fin de abastecerse ante la escasez que se vive en Venezuela.

"Somos de aquí de San Antonio, de verdad no tenemos nada de comida para darle a nuestros hijos, entonces no me parece justo que la frontera todavía siga cerrada", dijo en Cúcuta una mujer que acababa de pasar el puente junto con su esposo y dos hijos, de 5 y 2 años de edad, y que prefirió no dar su nombre.

Un hombre de unos 45 años, que prefirió no dar su nombre, aseguraba ya cerca de la línea fronteriza: "Gracias a Dios conseguí algo porque aquí no se consigue nada. Aunque sea por el río hay que volver a pasar porque mis hijos no pueden aguantar hambre".

Los pasos entre el estado de Táchira y Norte de Santander fueron cerrados el 19 de agosto del año pasado por orden del presidente venezolano, Nicolás Maduro, dentro de una campaña contra el contrabando y supuestos paramilitares, medida que luego amplió a todos los cruces entre los dos países, que comparten una frontera terrestre de 2.219 kilómetros.

El gobernador de Táchira, José Gregorio Vielma Mora, anunció el sábado que la frontera sería abierta por orden de Maduro, pues "se ha planificado un segundo ingreso de venezolanos a Colombia organizados por la derecha venezolana, con el pretexto de comprar comida y medicamentos".

Cúcuta hace "su agosto"

Tomamos la determinación de ampliar el horario, si es necesario hasta la medianoche

En Cúcuta el ambiente era festivo, con el comercio haciendo su agosto en pleno julio por la avalancha de clientes venezolanos como en las mejores épocas de hace ya varios años, cuando los compradores del vecino país gastaban en la ciudad colombiana beneficiados por la tasa de cambio favorable del bolívar frente al peso, una relación que ahora está totalmente invertida.

La afluencia de venezolanos fue tan grande que en algunos puntos fue llamado el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía de manera preventiva para ayudar a mantener el orden en las largas colas que se formaron frente a los supermercados, pero hasta el final de la tarde no se había presentado ni un solo un incidente.

"Tomamos la determinación de ampliar el horario hasta las ocho de la noche y si es necesario hasta la medianoche para que entren al territorio nacional a hacer sus compras", explicó Bautista, quien como enviado de la cancillería coordina la acción de las autoridades colombianas en la frontera.

Tratarán de que reabra

El pasado miércoles, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, visitó Cúcuta junto con su canciller, María Ángela Holguín, y anunció que buscará dialogar con Maduro con el fin de conseguir la reapertura de los pasos fronterizos.

El alboroto en los dos puentes internacionales fue diferente del dramatismo que tuvo hace casi once meses la expulsión de Venezuela de miles de colombianos después de que Maduro ordenó el cierre de la frontera en el marco de una campaña contra el contrabando y presuntos paramilitares.

Entre la multitud, algunos agradecían con carteles a Colombia por facilitar este corredor humanitario.