El que sale una noche en Zaragoza sabe que se va a dejar un pico en bebida y comida, pero en fiestas del Pilar el desembolso es todavía mayor. Los bares del centro suben los precios en torno al 15% aprovechando la mayor afluencia de clientela.

En las zonas de marcha se consume hasta un 80% más de alcohol y los propietarios de los locales aprovechan para subir el precio de las copas o servirlas en vasos más pequeños. «Muchos cambian los recipientes de cristal por los de plástico para evitar que se rompan y ahí cabe menos», explica un hostelero.

El aumento de público en los bares supone mayor trabajo y por eso los hosteleros suelen reforzar su plantilla entre un 15% y un 20%. Así, cientos de personas trabajarán en bares y cafeterías durante el Pilar. Les hacen contratos por obra y servicio en los que se establecen salarios de entre 10 y 12 euros la hora, aunque depende de la función y las horas que vayan a trabajar. En casos especiales pueden llegar a cobrar hasta 60 euros la hora.

Sin embargo, en muchas ocasiones ni siquiera se hace contrato. «A veces son personas que trabajan entre semana en otro sitio y no quieren hacer papeles», señala el propietario de un bar. En estos casos se cobra en dinero negro.

En Interpeñas trabajarán 200 camareros, con sueldos que también rondan los 10 euros por hora, aunque en los contratos suelen aparecer cifras inferiores y el resto se cobra sin factura, según explicaron a 20 minutos varios camareros.

Las empresas de trabajo temporal ya han notado la llegada de gente joven pidiendo trabajo para la semana pilarista, pero apenas tienen ofertas de empleo porque en estos puestos suele contratarse a conocidos y habituales de otros años.

¿Pueden subir las tarifas?

Los bares tienen dos opciones para poder subir los precios. Una es pedir permiso a la DGA, pero muy pocos lo hacen. La mayoría se inclinan por la otra opción, que consiste en mantener el precio durante todo el año por debajo del límite máximo exhibido en su lista de precios, y en las fiestas subir los precios hasta dicho límite. Una caña durante el Pilar pasará a costar dos euros o más, una copa superará los seis euros y un bocadillo valdrá en torno a los cinco euros.

Puntos de fiesta

Bares y restaurantes: En Zaragoza 12.000 personas se dedican a la hostelería y la mayoría de los establecimientos se concentran en el centro y en el Casco Histórico.

En la periferia: Los bares de las afueras no suben los precios ni refuerzan plantilla durante el Pilar porque pierden prácticamente toda su clientela, que sale del barrio para ir a los núcleos de fiesta.

El ferial: Comenzará a montarse la semana que viene. Estaba previsto hacerlo ésta, pero han preferido ejecutarlo con los plazos ajustados para evitar así posibles destrozos antes de las fiestas. Los trabajos durarán tres días.