Emabarazo adolescente
Algunas adolescentes embarazadas son condenadas al ostracismo por su entorno. FLICKR//LKONSTANSKI

Investigadores de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (Estados Unidos) han observado que las adolescentes cuyas amigas ya son madres tienen menos riesgo de quedarse embarazadas, según datos de un estudio publicado en la revista Journal of Adolescent Health.

En su trabajo diferenciaron entre quienes tenían a alguna amiga de la misma edad que ya tenían un hijo o si, por el contrario, se habían sometido a algún aborto de forma involuntaria, con el objetivo de ver si ambos acontecimientos influyen en las adolescentes a la hora de afrontar sus relaciones sexuales o en otro tipo de relaciones sociales.

En total, los investigadores incluyeron a 595 mujeres jóvenes de todo el país a las que sometieron a diferentes cuestionarios a partir del curso 1994-1995, cuando estaban en sus primeros años de adolescencia. Y en comparación con las niñas cuyas amigas habían abortado, quienes tenían amigas que eran madres adolescentes eran menos propensos a tener relaciones sexuales en la adolescencia, quedarse embarazada o casarse, al igual que también tienen más probabilidades de tener un título universitario.

"Los adolescentes aprenden de las experiencias de sus amigos", ha reconocido Olga Yakusheva, coautora del estudio. En concreto, sólo un 11% de las jóvenes con amigas madres tuvieron también un parto en la adolescencia, frente al 16% de quienes tenían una amiga que había sufrido un aborto involuntario.

Además, en el curso 2000-2001, cinco después del inicio del estudio, vieron como estas jóvenes también tenían una media de 25 relaciones sexuales menos frente a quienes tenían amigas que hubieran abortado. Por otro lado, las probabilidades de estar casadas antes de los 20 años era alrededor de 6 puntos porcentuales menor para el grupo con amigas madres, mientras que estas también tenían un 8% más de probabilidades de acabar una carrera universitaria de cuatro años.

En cambio, no encontraron diferencias a largo plazo en cuanto al nivel de ingresos, posiblemente porque las mujeres con estudios universitarios que habían participado en el estudio apenas habían comenzado su carrera profesional.

Entre las razones de este menor riesgo de embarazo podría estar el posible estigma que han sufrido sus amigas, según Jane Champion, investigadora de la Universidad de Texas en Austin, que no participó en el estudio, ya que muchas adolescentes embarazadas deben dejar de estudiar o ir a centros alternativos con el consiguiente impacto en su vida social.

"A menudo son condenadas al ostracismo por su entorno y en algunas ocasiones dejan de ser aceptadas por parte de su círculo de amigos. Eso puede ser una gran llamada de atención para los adolescentes", ha destacado.