El Tribunal da la razón a la Junta y a los padres del colegio Macías Picavea al 50%. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha establecido que la competencia para retirar o no los símbolos religiosos de las aulas de las escuelas públicas es una decisión que, inicialmente, corresponde a los Consejos Escolares, tal y como pretendía la Junta. Sin embargo, establece en la misma sentencia que si alguien recurre esa decisión por la vía administrativa, será la Junta quien deba revisar esa decisión, tal y como demandaban los padres del Macías Picavea.

En la sentencia, el TSJ explica que no se entra al fondo de la cuestión, sobre sí debe haber crucifijos o no en las aulas, sino sólo en la forma, ya que debe limitarse a dirimir lo que se le demanda, y en este caso era saber quién es competente.