Néstor Caballero, el hombre que se entregó el miércoles a la Guardia Civil tras siete horas de encierro en el Ayuntamiento de Cigales, fue puesto ayer en libertad provisional sin fianza al considerar el juez que «no existe riesgo de fuga y atendiendo a la situación personal, familiar y a la edad del detenido, 69 años». Sin embargo, el auto indica que existen motivos para estimar que Néstor «es responsable criminal del delito de allanamiento de edificio público» y le obliga a comparecer ante el juzgado los días 1 y 15 de cada mes.