Hospital de La Paz
Una cama abandonada en uno de los pasillos del Hospital de La Paz. JORGE PARÍS

Los hospitales madrileños volverán a cerrar miles de camas durante este verano ante el "descenso de la presión asistencial" para realizar "trabajos de mejora" en sus instalaciones, justifica la Comunidad de Madrid. Desde principios de julio y hasta el mes de octubre, los hospitales públicos de la región sufrirán la supresión de habitaciones y plantas enteras. En concreto, en los tres próximos meses, los 36 centros hospitalarios de Madrid cerrarán entre un 9 y un 20% de sus camas, según datos aportados por la Consejería de Sanidad. Esta cifra supone que el Gobierno regional prescindirá de media del 14,5% de las camas, porcentaje 3,1 puntos menor que en el mismo periodo de 2014 (17,6%). 

En la última memoria publicada por el Servicio Madrileño de Salud, correspondiente al año 2015, figura que la región contaba con 15.035 camas, por lo se cerrarán como máximo 3.000 en la época considerada por Sanidad de menor actividad, que corresponde con el mes de agosto. Como mínimo la clausura afectará a 1.350 camas funcionantes. De media se cerrarán los tres meses 2.180 camas.

Los centros que contarán con más habitaciones vacías de media serán los más importantes: La Paz (322), el Clínico San Carlos (220), el 12 de Octubre (194), el Ramón y Cajal (192) y el Gregorio Marañón (182), según un recuento efectuado por el sindicato UGT, ya que Sanidad no ha facilitado los datos desglosados. El mayor número de camas se cerrará durante el mes de agosto en el Hospital de La Paz (355).

En época estival ajustan aún más el número de camas para no tener que acometer el gasto de plantilla de sustituciones para vacaciones "En época estival ajustan aún más el número de camas para no tener que acometer el gasto de plantilla de sustituciones para vacaciones, habiendo disminuido estas un 30% en los últimos años", denuncia Julián Ordóñez, responsable de Sanidad de UGT Madrid. En opinión de Ordóñez, esta decisión del Ejecutivo regional provocará "grandes esperas para disponer de cama a los ciudadanos y saturación de los servicios de urgencias, convirtiendo la necesidad de atención sanitaria en cuentas de resultados, mercantilizando los criterios de salud como si de un concepto contable se tratara". 

El sindicato médico Amyts, por su parte, explica que esta política de recortes a lo único que conduce es "al aumento de la lista de espera". "La Consejería tiene que darse cuenta ya de una vez de que el verano no justifica un cierre tan importante. Es una época perfecta para aligerar la lista de espera, realizando intervenciones quirúrgicas y pruebas complementarias, para lo que es necesario mantener activos todos los recursos y contratar el personal necesario para cubrir las vacaciones", asegura un portavoz de la asociación de galenos, que afirma que las obras que se realizan para mejorar las instalaciones en verano "son muy pocas". Según los últimos datos publicos por la Consejería de Sanidad, correspondientes al mes de mayo, hay un total de 78.579 personas en la lista de espera.

Desde la Asociación del Defensor del Paciente consideran que está situación es "inasumible" porque "las enfermedades no se van de vacaciones". "No se puede jugar con la gente que está sufriendo. Las enfermedades no se van de vacaciones ni los hospitales son empresas que puedan cerrar servicios por vacaciones. Es evidente que el cierre de camas contribuirá a aumentar la presión asistencial sobre los trabajadores porque tampoco se contrata más personal para cubrir las vacaciones y estaremos peor atendidos", sostiene la presidenta de la asociación Carmen Flores.

Menos pacientes

La Consejería de Sanidad explica que esta decisión obedece a la menor demanda y la necesidad de realizar trabajos de mejora en los hospitales. "En verano se produce un descenso de la presión asistencial, por lo que se prevé esta época para realizar trabajos de mantenimiento, pintura o mejoras en las instalaciones sanitarias", señala un portavoz del departamento.

"Estos porcentajes son estrictamente una previsión, que se ajusta semana a semana o, si es necesario, día a día, a la presión asistencial. En casos, por ejemplo,como el verano pasado, con la incidencia de una ola de calor, la previsión inicial se modificó y hubo un mayor porcentaje de camas funcionantes", precisan las mismas fuentes.

Desde Sanidad recalcan que "esta dinámica, que se repite todos los años en todos los centros hospitalarios de nuestro país, está completamente supeditada a la completa cobertura de la demanda asistencial de los pacientes".

97 camas menos en un año

Los hospitales regionales han perdido 97 camas en 2015 (15.035) respecto a 2014 (15.132), según figura en la última memoria publicada por el Servicio Madrileño de Salud. El centro más afectado fue el Ramón y Cajal (-56), seguido del Doce de Octubre (-27), el Severo Ochoa (-26) y el Gómez Ulla (-23). En menor medida prescindieron de camas los hospitales de Alcorcón (-6), Infanta Sofía (-6) y Torrejón (-2).

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