Federico Trillo
Federico Trillo, en una imagen de archivo. Tarek / EFE

El exministro de Defensa Federico Trillo, actual embajador de España en Londres, ha asegurado que "España no estuvo en la guerra" de Irak —"No se pegó un solo tiro"— y que el Gobierno de José María Aznar no "ocultó ni manipuló" información respecto a la presencia en el país de armas de destrucción masiva. Así lo ha dicho en una entrevista en Onda Cero.

Trillo ha reconocido que la información sobre esas armas "ni era completa ni era verdadera" y que, según ha constatado el informe Chilcot, se produjeron daños colaterales "muy graves". En todo caso, España "no estuvo de combatiente", dice, aunque el Ejecutivo sí expresó su "apoyo político" a la contienda y "no se hizo nada de espaldas al parlamento", ha explicado.

Las armas de destrucción "estaban, donde no estaban era en Irak", ha dicho Trillo, arguyendo que lo que el Ejecutivo español contó era lo que "se nos contó a nosotros". "A mí el ministro ruso, que como se sabe no era partidario de la entrada en Irak, me dijo luego: 'No entiendo el debate que hay ahora, las armas no se han encontrado, pero estar, estaban'".

El exministro ha insistido en que tras la invasión "los planes para el desarrollo y reconstrucción de Irak estaban siendo equivocados" y que el Ejecutivo español 'lo dijo'. Asimismo, ha dicho que el Gobierno de Aznar sufrió "las consecuencias políticas más tremendas" tras su apoyo a la contienda.

Informes del Estado Mayor del Ejército de hace una década revelaron que solo en un plazo de 48 días los soldados españoles participaron en 40 acciones de combate.

Durante los 10 meses que duró la misión española en Irak murieron 11 militares y dos periodistas, Julio Anguita Parrado y José Couso. Por otro lado, hace tres años el diario El País publicó un vídeo grabado en Diwaniya, la base principal de las tropas españolas en Irak en 2004, que mostraba supuestos malos tratos de soldados españoles a detenidos.