Así lo ha confirmado a Europa Press, el portavoz de Alicante Avanza, Javier Llorens, quien ha afirmado que se ha devuelto a la empresa sueca los 35 millones de euros, más el IVA, que adelantó.

"La relación contractual entre Urbánika -empresa matriz de Alicante Avanza-, e Ikea se ha resuelto de mutuo acuerdo", ha manifestado Llorens quien ha recalcado que la ruptura ha sido "a buenas".

El directivo ha explicado que el proyecto no era posible que se aprobara porque no había voluntad de hacerlo y, por tanto, "no se podía obtener la parcela resultante en Rabassa". "Ante esa circunstancia se ha resuelto el contrato privado", ha puntualizado.

Por ello, ha reiterado que se ha devuelto el dinero que se entregó a cuenta para la compra de la parcela, que ha cifrado en más de 35 millones de euros más el IVA, ya que "se estableció una garantía para en caso de no poder ejecutar el proyecto poder recuperar aquella cantidad", ha dicho.

IMPOSIBILIDAD

Preguntado por si la decisión conocida este miércoles era consecuencia de la comunicación a Conselleria del desestimiento de continuar con la ATE, Llorens ha matizado que es "la evolución natural de que las administraciones actuales no quieren el proyecto".

"Ante esa situación, tenemos que resolver la cuestión administrativa que es la ATE y la relación privada", ha subrayado Llorens. Así, ha lamentado esa "falta de voluntad".

Javier Llorens ha insistido en que Ikea podría volver a contar con su sociedad si mantiene su intención de implantarse en Alicante y sobre una zona en la que Urbánika tenga terrenos. "Por supuesto, que tendríamos interés en volver a estudiarlo y a volver a empezar de nuevo", ha destacado.

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