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Manifestantes disfrazados de Tony Blair y George W. Bush en una protesta este miércoles en Londres. EFE

La investigación oficial sobre las causas que llevaron a Reino Unido a unirse a Estados Unidos para invadir Irak en 2003, conocida como 'informe Chilcot', ha sido publicada este miércoles. El documento crítica con dureza la decisión de Tony Blair, ex primer ministro de Reino Unido, de atacar y ocupar Irak y califica la acción de "gravísima".

El exalto funcionario británico John Chilcot presentó su esperado informe sobre la preparación y las consecuencias de la guerra de Irak, siete años después de que le fuera encargado.

El ex primer ministro laborista británico Tony Blair prometió en 2002 al entonces presidente de EEUU, George Bush, apoyo incondicional para invadir Irak, según revela el informe.

"Hemos concluido que Reino Unido decidió unirse a la invasión de Irak antes de agotar todas las vías pacíficas de desarme. En aquel momento, la acción militar no era la última opción".

"Hay un solo terrorista en el mundo, y su nombre es Tony Blair"

Los familiares de los soldados británicos muertos en la guerra de Irak estudiarán medidas legales contra las personas que autorizaron la invasión, han dicho en una rueda de prensa.

Roger Bacon, cuyo hijo falleció en el conflicto, precisó que los parientes de las víctimas "se reservan el derecho" de recurrir a los tribunales contra "las partes implicadas" en la polémica decisión de invadir el país árabe.

La guerra se fundamentó en pruebas "defectuosas" Cientos de miles de iraquíes y 179 soldados británicos perdieron la vida en el conflicto, declarado sin autorización de las Naciones Unidas con el objetivo de derrocar al presidente iraquí, Sadam Hussein, que supuestamente tenía armas de destrucción masiva.

El informe Chilcot señala que la invasión estuvo mal preparada y se fundamentó en pruebas "defectuosas" que no fueron "debidamente cuestionadas" -como la supuesta existencia de las armas de destrucción masiva-, y advierte de que las consecuencias de esas malas decisiones "aún se sufren hoy".

El colectivo de familiares dijo que apenas había tenido tiempo de leer el documento, de 12 volúmenes y 2,6 millones de palabras, pero aclaró que, una vez analice el detalle con sus abogados, se planteará medidas legales "si son viables".

Durante la rueda de prensa, la hermana de uno de los militares fallecidos exclamó entre lágrimas que "hay un solo terrorista en el mundo, y su nombre es Tony Blair".

El primer ministro del Reino Unido, el conservador David Cameron, ha dicho que todos los partidos, incluido el suyo, y los diputados que apoyaron la guerra contra Irak de 2003 tienen que asumir su responsabilidad.

"Todos los que votamos (en el Parlamento) a favor de atacar Irak debemos asumir nuestra parte de responsabilidad", afirmó el jefe del Gobierno al analizar las conclusiones del informe de John Chilcot.

La coalición entre Bush y Blair

"Estaré contigo pase lo que pase", escribió Blair a Bush el 28 de julio de ese año, ocho meses antes de que el 20 de marzo de 2003 empezara la guerra contra el país árabe.

Aunque Blair ofreció su respaldo en esa fecha, el informe descarta que hubiera "un pacto de sangre" entre Bush y Blair forjado en abril de 2002, cuando el exmandatario británico visitó a su socio por primera vez en su rancho de Crawford, en Texas.

Se han difundido las 29 cartas y notas que se intercambiaron los dos mandatariosEntre otros documentos, ha difundido las 29 cartas y notas que se intercambiaron entre 2001 y 2007 Bush y Blair, que acabaron formando una coalición militar, junto con España, para atacar Irak y derrocar al entonces presidente de ese país, Sadam Hussein.

En el memorando donde le ofrece apoyo incondicional, Blair recomienda al expresidente republicano conseguir una resolución de las Naciones Unidas autorizando la acción armada, lo que finalmente no consiguió.

"Estaré contigo pase lo que pase -dice el ex primer ministro-. Pero este es el momento de evaluar directamente las dificultades. La planificación y la estrategia de todo esto son difíciles. Esto no es Kosovo. Esto no es Afganistán. Ni siquiera es la Guerra del Golfo".

En ese documento, Blair, que gobernó entre 1997 y 2007, admite que no está seguro de poder conseguir respaldo en el Reino Unido para el plan de Bush de atacar a Hussein por cualquier medio, ni siquiera en su propio Gobierno.

"Si ganamos rápido, todo el mundo será nuestro amigo. Si no ganamos y no se han implicado antes, empezarán las recriminaciones", alerta el dirigente británico a su colega estadounidense.

"La opinión pública en Estados Unidos está simplemente en otro planeta respecto a la opinión pública en Europa o en el mundo árabe", prosigue Blair.

"Ahora mismo en el Reino Unido, no puedo estar seguro de contar con el apoyo del Parlamento, del partido, del público o incluso de algunos de mis ministros", concluye.

El Gobierno británico participó, junto con España, en la guerra liderada por Estados Unidos, que se prolongó entre el 20 de marzo y el 1 de mayo de 2003, con una larga y caótica posguerra que duró hasta julio de 2009, cuando se retiraron las tropas.