El Servei de Salut (Ib-Salut) han reducido en 26,95 días y 17,68 días los tiempos que los pacientes esperan para ser operados y para ser atendidos por el especialista, respectivamente, según ha informado el director de este organismo público, Juli Fuster.

En rueda de prensa que ha tenido lugar este miércoles, ha señalado que esto supone "una mejora importante" pero que "aún no se pueden considerar unas cifras buenas, ni mucho menos" ya que lo que más "afecta a la ciudadanía es "la demora y la calidad asistencial".

De esta manera, a 30 de junio de 2016, se ha registrado una bajada del 26% en la media de tiempo de demora de pacientes pendientes de una operación y del 21% del número de personas que esperan para ser atendidas por un especialista.

Respecto a los pacientes que esperan más de seis meses para una intervención, el número ha bajado un 59%, al pasar de 2.313 a 945. "Haber bajado de 1.000 pacientes es un hito", ha asegurado.

Fuster también ha destacado que también bajan en un 21% los pacientes que esperan más de dos meses para una consulta.

Los datos trimestrales del Ib-Salut precisan, asimismo, que el 96,2% de los casos (11.761) en el que los pacientes esperaban a ser operados se trataba de una patología de prioridad normal o baja. El 3,8% restante (464) esperaba para una patología de prioridad preferente.

DECRETO DE GARANTÍA DE DEMORA

Además, Fuster ha explicado que estas cifran acercan al Govern al proyecto del nuevo Decreto de Garantía de Demora, que fue derogado en la legislatura pasada, para que, en según que casos, una entidad privada atienda a pacientes, a cargo de la Comunidad autónoma.

Sobre la fecha de su puesta en marcha, Fuster ha dicho que no se atreve a decir "que el año que viene estará" ni a dar "una fecha concreta" pero ha enfatizado que es "un objetivo de legislatura".

Respecto al coste anual de la actividad extraordinaria, Fuster ha explicado que es de 14 millones de euros.