La Empresa Municipal de Aguas y Alcantarillado (Emaya) ha retirado 1.100 toneladas de algas en Cala Gamba en la primera mitad del año, lo que supone que en los primeros seis meses de 2016 ha apartado el 85 por ciento de las toneladas del año anterior, que fueron 1.300.

En un comunicado, la empresa pública de aguas asegura que "las tareas de retirada de alga han sido más intensas este año que en 2015" y que ha retirado los restos de posidonia acumulados "para reducir al máximo las molestias de los vecinos".

Emaya enmarca sus actuaciones como respuesta a las quejas de algunos vecinos de Cala Gamba y a las declaraciones de la portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Palma, Margalida Durán, que reclamó una solución "definitiva" al problema de malos olores y concentración de algas en la zona, coincidiendo con el arranque de julio y el inicio de las vacaciones.

A raíz de esta polémica, la empresa pública recuerda que es la responsable de la limpieza de las zonas de baño que no están incluidas dentro de las concesiones de playas, entre ellas la zona de baño de Cala Gamba.

Por otro lado, Emaya ha desmentido que los malos olores en Cala Gamba se deban a los vertidos de aguas residuales y afirma que actuó ante las quejas de algunos vecinos revisando la semana pasada la estación de bombeo, la cual, aseguran, "funciona correctamente".

La empresa también sostiene que revisó las tuberías y los pozos de gravedad "sin encontrar ningún problema que fuera la causa de los malos olores" y que durante esta época del año las aguas residuales no se tiran por el emisario sino que son aprovechadas por los campesinos para el riego.

Por último, Emaya informa de que, ante esta situación, los técnicos y responsables municipales del Área de Ecología, Agricultura y Bienestar animal se reunieron ayer con el jefe de Demarcación de Costas de Baleares, que se comprometió a "estudiar la situación, a buscar soluciones al problema" y a "poder actuar con más eficacia contra la acumulación de posidonia".