Rosenwald Foundation School (La Jolla, California). Unbuilt Project. 1928
Proyecto no realizado de Frank Lloyd Wright para una escuela en La Jolla-California The Frank Lloyd Wright Foundation Archives - The Museum of Modern Art | Avery Architectural & Fine Arts Library, Columbia University, New York

Frank Lloyd Wright, inscrito en los registros como Frank Lincoln Wright, nació hace casi 150 años —la fecha exacta del aniversario es el 8 de junio de 2017— en una granja de la pequeña villa de Richland Center (Wisconsin, en la parte norcentral de los EE UU), un pueblo que entonces no pasaba de los mil habitantes y que responde al arquetipo de la calle central comercial y los complejos agrícolas diseminados por el área del condado.

Era hijo, y en la genealogía hay una cierta lógica, de un admirado orador, profesor de música, pastor religioso itinerante y abogado ocasional y de una maestra rural. La familia pertenecía a la fe del unitarismo, la rama más liberal de los protestantes.

Bloques educativos de madera

En una historia que parece escrita con ánimo alegórico o para dar pie al guión de una teleserie, en 1876 la madre del chico visitó con él la Exposición Universal de Filadelfia. Allí descubrieron los bloques educativos de madera del pedagogo alemán Friedrich Wilhelm August Fröbel, creador de la educación preescolar.

Tanto Anna, maestra cautivada por la innovación y el aprendizaje no reglado por programas cerrados, como Frank, cayeron bajo la fascinación de los Froebel Gifts —todavía se siguen vendiendo—, sets con piezas de varias formas geométricas para montar estructuras libres y tridimensionales según la imaginación o el capricho del niño. Durante años, el futuro arquitecto de fama mundial, quizá el mejor de la historia, imaginó sus primeros diseños con cubos, esferas, triángulos, puentes de madera... La claridad geométrica de la obra de Wright nació de un juguete educativo.

Hogar no invasivo

Para celebrar el 150 aniversario del diseñador, por citar solo una obra, de casas que parecen nacer de las rocas de una torrentera e hibridarse con el bosque —la Fallingwater (1937), es uno de los monumentos más bellos del siglo XX y, además, un hogar no invasivo, sincero y orgánico (Wright fue el primero en usar el adjetivo hoy tan manoseado)—,el MoMA de Nueva York acaba de anunciar que prepara la exposición más amplia nunca antes montada. Estará compuesta por 450 piezas —planos, fotos, dibujos, notas, apuntes, maquetas, audiovisuales, textiles, objetos personales...— del archivo personal de Wright, depositado en 2012 en la pinacoteca y a punto de ser catalogado y ordenado por los expertos.

Con antelación suficiente dada la envergadura de la muestra, el museo presenta Frank Lloyd Wright at 150: Unpacking the Archive (Frank Lloyd Wright a los 150: desembalando el archivo), que se celebrará entre el 12 de junio y el uno de octubre de 2017. Gran parte de las obras que ocuparán buena parte del espacio expositivo del museo nunca antes habían sido mostradas públicamente.

Lo único malo de la arquitectura son los arquitectos Consciente de que "lo único malo de la arquitectura son los arquitectos", una anatémica frase de Wright resulta adecuada cuando se trata de un artista de la belleza y la armonía para quien las leyes de la arquitectura no son las que enseñan en las facultades. Para el estadounidense, la disciplina que practicó con apasionada insistencia era "ese marco mágico de la realidad que a veces rozamos cuando utilizamos la palabra orden" —otro de sus postulados, no tan paradójicamente como pueda parecer, es que el orden "emana del caos"—.

'Diseñador radical'

Para el MoMA el personaje homenajeado es "uno de los arquitectos más prolíficos y reconocidos del siglo XX", fue "un diseñador radical e intelectual" que abrazó las nuevas tecnologías y materiales, fue pionero en los sistemas constructivos del hazlo tú mismo, en la experimentación de vanguardia y en el desarrollo de teorías originales avanzadas en planificación urbana, política social y el diseño orgánico que predica el respeto a la naturaleza como base de acción.

El panorama, el latido del lugar, el sonido y el ritmo geodésico La exposición, con obras datadas entre las décadas de 1890 y 1950, está planteada como una antología monográfica que, en una docena de secciones, interpreta, contextualiza y ofrece nuevos puntos de vista sobre un arquitecto que se dejó contagiar por el panorama, el latido del lugar, el sonido y el ritmo geodésico de los emplazamientos. Algunas de las viviendas unifamiliares que diseñó, como la Rosembaum (1938), son tan bellas como el más glorioso de los templos, y resulta igualmente perfecta en equilibrio y peso sobre el entorno, la más humilde Bachman-Wilson House, que diseñó y construyó en 1954 en Millstone (Nueva Jersey), en un terrreno cercano a la ribera del río del mismo nombre.

La 'forma del vacío'

Autor en permanente búsqueda, Wright diseñó pabellones paralelos al suelo inspirados en el arte japonés de la forma del vacío —la residencia Weltzheimer (1948)— y edificios fundados en la idea metafísica de la espiral —el Museo Guggenheim de Nueva York (1959), que todavía es un ejemplo que intentan copiar los arquitectos de hoy—. Era tan fiel al paisaje y lo tenía en tan adorada condición que propuso una nuevo adjetivo para su país, usonia, que podría ser un gentilicio para los nacidos en los USA mucho más cuerdo que el imperial americano que silencia a todas las demás naciones de las Américas.

Se podrán ver todas las obras cumbre de Wright, que firmó y culminó 425 proyectos [listado y vínculos en la Wikipedia], entre ellos edificios públicos, religiosos y privados de referencia como el Unity Temple, la sede central de la empresa Johnson Wax o la sinagoga Beth Sholom.

Entre las sorpresas de la exposición destaca el diseño de una granjLa muestra incluye grandes sorpresas, como el diseño para una granja que fue redescubierto por los archivistas en los trabajos de catalogación, la primera maqueta del Guggenheim, el nunca edificado rascacielos que planeaba Wright como edificio residencial en la zona neoyorquina de Saint Mark's y el tampoco llevado a término complejo de servicios y parques Point Civic Center para la ciudad de Pittsburgh.