Desnutrido y deshidratado. Encerrado durante dos años por su padre en una habitación de su propio hogar. Así hallaron miembros de  la Policía Nacional y la Guardia Civil a un joven de 19 años en una vivienda del casco antiguo del municipio madrileño de Rivas Vaciamadrid.

En la carta nos manifestaba que estaba retenido, que llevaba dos años sin salir y que su situación cada vez era más grave 

Un correo electrónico enviado por la propia víctima a la Policía alertó de la situación: "En la carta nos manifestaba que estaba retenido, que llevaba dos años sin salir y que su situación cada vez era más grave. Temía por su vida si se ponía en contacto con la Policía", explican fuentes del cuerpo a 20minutos.

Aunque la noticia fue dada a conocer este miércoles, la operación policial se desarrolló el viernes, un día después de que recibieran la carta de auxilio. En la misiva el joven alertaba de su supuesta situación y facilitó el teléfono de su hermana. Fue ella quien confirmó la situación de peligro a los investigadores.  

Los agentes establecieron una actuación coordinada e inmediata para finalizar dicha situación, solicitando mandamiento judicial de entrada en el domicilio al Juzgado de Instrucción número 3 de Arganda del Rey.

Un búnker con rejas

El padre del joven había convertido la vivienda familiar en una cárcel: rejas, aluminios y maderas evitaban que la supuesta víctima tuviera cualquier contacto con el exterior. En las habitaciones y pasillos las bolsas de basura, la suciedad y las montañas de objetos inservibles hacían de esta casa un ‘búnker’ inhabitable.

La policía confirmó que la víctima presentaba un cuadro de extrema delgadez, desorientación y secuelas físicas que, según su propia declaración, eran consecuencia de "las palizas" que había recibido por parte de su progenitor, así como de la limitación al acceso de agua potable y permanecer encerrado en un mismo habitáculo. El padre el padre, informático de profesión, tenía "extrañas obsesiones y una posible enfermedad mental", según la Policía. Creía que sus vecinos le "envenenaban" y se sentía "perseguido por la mafia rusa".

Había retenido anteriormente a su familia

Y no era la primera vez. Según fuentes judiciales, el progenitor había retenido a toda su familia (mujer y tres hijos) hace tres años. En aquella ocasión  escaparon, incluido el joven de 19 años, quien decidió volver con su padre "al tiempo". El resto de la familia fue trasladada a un piso tutelado. 

Por estos hechos, el progenitor nunca estuvo en prisión, aunque sí fue juzgado por violencia doméstica. Ahora ha quedado en libertad como investigado (antes imputado) por un supuesto delito de detención ilegal.

En la operación participaron miembros de la UFAM (Unidad de Atención a la Familia y Mujer) de la Policía Nacional, así como componentes de Policía Judicial de la Guardia Civil de Rivas Vaciamadrid y de la Policía Local del Municipio. 

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