Viggo Mortensen - David Cronenberg
El actor Viggo Mortensen y el director David Cronenberg posan a su llegada al Festival. REUTERS / VINCENT WEST

Contando con el mismo protagonista, Viggo Mortensen, y un espíritu similar a su anterior película, la exitosa Una historia de violencia, el director canadiense David Cronenberg da una nueva lección de fascinante cine con Promesas del Este, un thriller en el que vuelve a reflexionar sobre la violencia.

Naomi Watts y el francés Vincent Cassel completan el reparto de esta inmersión en los ocultos manejos de la mafia rusa en el Londres de hoy. Además, el filme cuenta con un guión firmado por un experto en esos submundos imperceptibles para el ciudadano medio, Steve Knight, candidato al Oscar con Negocios ocultos, que dirigió Stephen Frears y protagonizó Sergi López.

Un viejo de aspecto tierno y respetable, que regenta un elegante restaurante, maneja los hilos de un eslabón de la cadena de la organización mafiosa Vory V Zakone -que existe realmente-.

El personaje que encarna Viggo Mortensen esconde algo que se irá revelando

A través de los desolados ojos de una comadrona que ve morir en la sala de partos a una adolescente de 14 años y que lucha por buscar a sus familiares para entregarles a su hija -con la ayuda de su diario- el espectador entra en contacto no sólo con la fachada del elegante restaurante, sino también con lo que se esconde en sus bodegas.

El hijo del dueño es un desequilibrado mental que estalla cual polvorín al menor incidente. También existe un misterioso personaje, duro y frío, que actúa como chófer y que a lo largo del metraje irá descubriendo que guarda muchos más secretos de lo que en principio muestra.

Se trata de un ser sutil, tan violento como capaz de sorprender dando muestras de caridad, de una compasión que surge extraña dentro de un entorno tan brutal como el que se mueve.

Me parece fascinante que para las mafias la violencia sea una forma de vida"

Promesas del Este tiene muchos puntos en común con Una historia de violencia. El personaje que encarna Viggo esconde en ambos filmes algo que se irá revelando. También en los dos se revela como un hombre capaz de hacer cosas que no se esperan de él. Y coincide, además, que en sus personajes la línea que separa el bien del mal es tan fina que, a veces, se diluye.

Cronenberg, director de culto con éxitos como Inseparables o La mosca, capaz de alternar cine más comercial con experimentos puros en los que investiga una y otra vez sobre la violencia, ha dado un giro en sus dos últimas películas. Con ellas se ha ganado no sólo el favor de la crítica sino también el de un público mucho más amplio.

De hecho, Promesas del Este llega al certamen Donostiarra avalada por el premio del Festival de Internacional de Cine de Toronto, lo que en muchos casos ha supuesto la antesala de los Oscar.

Sólo hay cinco minutos de escenas violentas, pero impactan mucho"

Viggo Mortensen resaltó durante su encuentro con la prensa, tras la proyección, esta última afición de Cronenberg por explorar las mafias e incidió en su perenne singularidad: "Se han filmado muchas películas de gánsteres, sobre todo filmes noirs en Londres, pero nunca se ha visto un Londres como el que se ve aquí".

Por su parte, Cronenberg añade el porqué de su fascinación por las mafias: "El hecho de que para ellos la violencia sea un forma de vida, que no se trate de matar por venganza, ni por sadismo ni por placer, sino por puro negocio, me parece algo fascinante".

De hecho, si bien Promesas del Este es un filme violento, el cineasta puntualiza: "En el metraje sólo hay unos cinco minutos de escenas violentas, pero eso sí, como son muy fuertes, impactan mucho. Y en cuanto al número de cadáveres, en una película de este tipo, es bajo. Pero el filme está cargado de escenas de amenaza".