Olivia de Havilland
La actriz Olivia de Havilland, en una imagen actual y otra (autigrafiada) de 1951. GTRES

De la edad de oro de Hollywood apenas quedan un puñado de representantes, pero lo que se dice estrellas únicamente dos: Olivia de Havilland y Kirk Douglas, y los dos celebran este año su centenario.

La actriz británica-estadounidense (aunque nacida en Japón) ha sido este viernes la primera en llegar a tan venerable edad, casi seis meses antes que Douglas, que cumplirá sus cien el nueve de diciembre.

Son las dos únicas grandes estrellas vivas de la época clásica de Hollywood, la dominada férreamente por los estudios -Paramount, Metro Goldwyn Mayer, 20th Century Fox, Warner Bros y RKO-, que ataban a los actores con contratos draconianos y les obligaban a mantener una vida glamurosa de cara a la galería.

Gloria Swanson o Rodolfo Valentino fueron los pioneros de un sistema en el que reinaron Humphrey Bogart, Clark Gable, Gary Cooper, Joan Crawford, John Wayne, Greta Garbo, James Stewart, Cary Grant, Bette Davis, Katherine Hepburn, Rita Hayworth, Ingrid Bergman, Burt Lancaster, Robert Mitchum o Gregory Peck.

Algo más jóvenes, Marilyn Monroe, Audrey Hepburn, Grace Kelly, Elizabeth Taylor, Marlon Brando o Paul Newman.

Newman falleció en 2008 y Taylor en 2011, dejando en aquel momento en el olimpo de los dioses de Hollywood apenas tres grandes nombres: Kirk Douglas y las hermanas Olivia de Havilland y Joan Fontaine.

Dos hermanas con una horrible relación personal debido a su fuerte rivalidad desde el comienzo de sus carreras, que aumentó aún más cuando compitieron en 1941 por el Óscar a la mejor actriz, que consiguió Fontaine por Sospecha frente a Havilland, que competía por Si no amaneciera -se resarciría con dos estatuillas por Vida íntima de Julia Norris y La heredera-.

Incluso Fontaine -que era más joven pero consiguió el Óscar antes- llegó a decir que si ella fuera la primera en morir, De Havilland se cabrearía mucho por perder hasta en ese tema.

Y eso fue lo que pasó. Joan Fontaine falleció en diciembre de 2013, a los 96 años, en California, mientras su hermana permanecía en París, ciudad en la que vive desde hace tiempo.

Con la desaparición de Fontaine, solo los nombres de Douglas y De Havilland mantienen vivo el recuerdo del Hollywood más clásico, el de blanco y negro, el de los grandes melodramas y estrellas aún más grandes.

Solo hay que recordar algunos de los títulos que protagonizaron, como Espartaco, Senderos de gloria, Carta a tres esposas, El gran carnaval o El loco del pelo rojo, en el caso de Douglas; Robin de los bosques, Murieron con las botas puestas o Nido de víboras en el de Olivia de Havilland, que sin embargo es y será recordada por un único papel, el de la Melania de Lo que el viento se llevó, una película de 1939 de la que es la única representante viva.

Havilland interpretó el papel de Melanie Hamilton, la cuñada y mejor amiga de la protagonista de la historia, Scarlett O'Hara.