Mariano Rajoy compareció en el balcón de Génova ante un clima de euforia y acompañado de su plana mayor. "Es el discurso más difícil de mi vida, y alguno he echado", dijo.

"Llevo militando en este partido toda mi vida. Empecé a los 22 años cuando empezaba la democracia en España pegando carteles. Hemos dado muchas batallas democráticas. Hemos ganado algunas y hemos perdido otras, pero me siento enormemente orgulloso de este partido en los momentos más difíciles", señaló.

"No ha sido esta una etapa fácil, ha sido una etapa muy difícil. Siempre había alguien perdiendo o ganado con una bandera del PP, que es la misma que la de España, defendiendo lo que cree", afirmó.

El presidente, que fue constantemente interrumpido por gritos y vivas a España. "Habéis ganado las elecciones porque habéis tenido fe en la victoria y la habéis perseguido". "Tengo que darle las gracias a todos, a todos los que me acompañan aquí", y dio un fugaz beso a su mujer, Elvira.

"Hemos creído en lo que hicimos, hemos dado la batalla por España y sin ponernos a las órdenes de nadie", señaló. "Somos españoles y a mucha honra y con mucho orgullo y defendemos los derechos de los españoles y este partido se merece un respeto", aseguró. "España tiene a su disposición un instrumento muy importante: el Partido Popular, un instrumento útil para España", añadió.

"Reclamamos el derecho a gobernar porque hemos ganado las elecciones, pero ahora de lo que se trata es de ser útil al 100% del pueblo español", afirmó el presidente. "Tendremos que empezar a hablar con todo el mundo y lo haremos, con el único horizonte de defender a España y al 100% de los españoles".

El Beso