El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, propuso ayer en el Senado una serie de medidas para modificar el estado social francés, que ha calificado de «insostenible financieramente». El nuevo sistema incluirá medidas como la supresión de la jubilación antes de los 65 años, la ampliación de la jornada laboral actual de 35 horas, la modificación y agilización de las fórmulas de ruptura de contratos de trabajo, un subsidio de desempleo vinculado a la aceptación de dos ofertas de trabajo y una revisión de las ayudas sociales que ahora perciben los parados, entre otras.