Calor en Murcia
Imagen de un termómetro urbano marcando 42º C en la ciudad de Murcia. EUROPA PRESS

La fatiga y la somnolencia no son buenas compañeras de la conducción y una de las causas que las provoca es el calor. Entramos en la estación del calor por excelencia, el verano, y en la que más desplazamientos se producen. Es un buen momento de dar algunos consejos para conducir con calor.

Iniciar un viaje con el coche en buen estado es fundamental, sin olvidar chequear el sistema de aire acondicionado. El calor no solo afecta a las personas, también puede provocar fallos en la mecánica del vehículo: durante el mes de junio del pasado año, el RACE tuvo que atender 41.086 averías en la carretera durante los 20 días que duró la ola de calor en España, un 59,6% más que en el mismo período de 2014. La intensidad del calor y la falta de mantenimiento provoca, sobre todo, calentamiento del motor y pérdida de agua. Revisar el coche, y tenerlo a punto, es la mejor garantía de fiabilidad de nuestro motor.

La temperatura del habitáculo, clave para un viaje seguro

La mejor manera de combatir el calor se consigue manteniendo una temperatura en el interior del habitáculo entre 21 y 22 grados de forma continua. La mayoría de coches ya incluyen aire acondicionado o climatizador, pero cuidado con proyectar el chorro de aire directamente al cuerpo si no quieres pasar las vacaciones resfriado. De vez en cuando abre las ventanillas para regular la humedad del habitáculo. Y recuerda que conducir con la temperatura elevada aumenta la posibilidad de sufrir somnolencia o fatiga. Incluso conducir con altas temperaturas en el coche aumenta el riesgo de sufrir un accidente.

De vez en cuando abre las ventanillas para regular la humedad del habitáculo¿Notas cómo vas perdiendo la concentración al volante, te pican los ojos, ves borroso, parpadeas de forma constante, tienes la necesidad de moverte en el asiento o no recuerdas los últimos kilómetros recorridos? La fatiga empieza a llamar a tu puerta. Por eso es importante detectar pronto estos síntomas para tomar las medidas adecuadas y evitar sus consecuencias, como son una pérdida de atención. Como ejemplo, si no paras a descansar cada dos horas, aumentará un 86% el tiempo de reacción ante un obstáculo...

Si antes de iniciar el viaje el coche ha estado mucho tiempo expuesto al sol baja las ventanillas y abre las puertas durante 30 segundos. Después de hacer esto será el momento de encender el climatizador. En cualquier caso, siempre supone una gran ayuda cubrir el volante y el parabrisas con un parasol o protector especial.

Se calcula que el interior de un vehículo puede alcanzar hasta 15ºC más de temperatura que en el exterior, algo muy negativo para la concentración y capacidad de reacción del conductor. Y por supuesto, nada de dejar dentro del coche bajo el sol a personas o animales, ya que pueden sufrir un golpe de calor. También el calor del motor, el tipo de tapicería, la ventilación interior, el número de ocupantes incluso el color de la carrocería son factores que influyen en la temperatura del habitáculo.

Descansar e hidratarse para combatir el calor al volante

Aunque muchos coches ya llevan aire acondicionado, todavía los hay sin este sistema de refrigeración. Si es tu caso, lo más aconsejable y seguro es realizar el viaje a primera hora de la mañana con el primer rayo de sol o a última hora de la tarde, siempre aprovechando la luz diurna.

También si viajas con niños o personas mayores es aconsejable evitar las horas de más calor, incluso si nos acompañan nuestras mascotas, ya que son los que más sufren las altas temperaturas. Los ocupantes traseros agradecerán que protejamos las ventanillas traseras con protectores solares para evitar el sol directo.

Para combatir el calor y la somnolencia lo mejor es viajar descansado, sin haber consumido nada de alcohol o drogas, con ropa cómoda y transpirable, con gafas de sol homologadas y tras haber tomado una comida ligera, nada de un almuerzo copioso. Y algo fundamental, descansar cada dos horas de conducción. Procura aparcar el coche en la sombra, estirar las piernas y refrescarte con agua o bebidas sin alcohol.